El abogado Alfredo Aydar, querellante en las causas por estafas que involucran a Edgar Adhemar Bacchiani, fijó una postura contundente frente al pedido “humanitario” presentado por el condenado para poder visitar a su madre. En comunicación exclusiva con este medio, Aydar no solo cuestionó la solicitud, sino que amplió sus críticas hacia el accionar de la Justicia Federal en Catamarca y a lo que describió como un entramado de intereses, silencios y beneficios.
Con un tono severo, el letrado ironizó sobre el escenario actual del caso y sostuvo que, a esta altura, una larga lista de nombres —entre los que mencionó a presuntos delincuentes, funcionarios judiciales, abogados defensores y responsables de medios— “deben estar volviendo de sus vacaciones, totalmente relajados y tranquilos”. Según Aydar, no se trata de menciones aisladas, sino de “actores de un mismo teatro, del mismo circo”, cuya obra estaría basada en la mentira, la ocultación y la manipulación, con un único resultado: “salirse con la suya y dejar un tendal de víctimas con las manos vacías”.
En ese marco, el abogado fue categórico al minimizar el impacto social del pedido de Bacchiani. “A esta altura a la gente ya no le importa si Bacchiani sale o no sale, si le dan permiso o no”, afirmó, y recordó que —según su visión— la Justicia Federal “se aburrió de darles beneficios” a otros imputados vinculados a la causa.
Aydar también apuntó contra el rol de determinados actores judiciales y mediáticos, señalando presuntos conflictos de intereses, vínculos personales y expedientes que, según denunció, habrían sido “cajoneados” o direccionados. En sus declaraciones, sostuvo que las víctimas conocen qué intereses se defienden desde ciertos sectores y remarcó que existen denuncias que, a su entender, nunca avanzaron y permanecen bajo la órbita de la Fiscalía Federal.
Como conclusión, el querellante fue lapidario: afirmó que Edgar Adhemar Bacchiani se encuentra hoy a disposición de la Justicia provincial de Córdoba y que la Justicia Federal de Catamarca “ya los dejó libres a todos”, lo que —en sus palabras— “corona el papelón más grande en la historia de los fracasos de la Justicia Federal de Catamarca”.
Las declaraciones de Aydar reavivan la polémica en torno al pedido humanitario del condenado y vuelven a poner en el centro del debate el desempeño de la Justicia en una de las causas de estafas más resonantes de los últimos años, marcada por el reclamo persistente de las víctimas y la desconfianza hacia las instituciones encargadas de impartir justicia.




