En un giro de alto voltaje judicial, la causa Adhemar Capital sumó un nuevo capítulo que reconfigura el escenario del juicio oral en Catamarca. El Tribunal Oral Federal resolvió hacer lugar al planteo del abogado querellante Alfredo Aydar y ordenó la unificación de las querellas bajo la representación del letrado Diego Quinteros Martínez, en lo que ya se interpreta como una derrota directa para el fiscal federal Rafael Vehils Ruiz.
La decisión no solo implica un cambio técnico en la estructura de la acusación, sino que fortalece de manera sustancial la posición de Aydar dentro del proceso, luego de una serie de embates contra el Ministerio Público Fiscal y el juzgado interviniente durante la etapa de instrucción.
El fallo llega en un momento particularmente delicado para Vehils Ruiz, quien enfrenta además una recusación impulsada por el propio Aydar, actualmente bajo análisis del tribunal. La presentación pone en tela de juicio la imparcialidad del fiscal, en medio de fuertes críticas por su actuación en la causa.
Durante la investigación, tanto Vehils Ruiz como el juez federal Miguel Ángel Contreras fueron señalados por decisiones que, según el querellante, favorecían a los imputados. En ese contexto, la Cámara Federal de Tucumán había rechazado previamente dos intentos de apartamiento contra el magistrado, lo que incrementó la tensión en torno al expediente.
La estrategia de Aydar, sin embargo, logró consolidarse con el correr de los meses. La unificación de querellas aparece ahora como un movimiento clave que le permite centralizar la representación de las víctimas y robustecer la acusación en el tramo oral del proceso.
Pero el impacto de la resolución va más allá de lo técnico. El abogado tucumano avanzó además con una ofensiva que amenaza con escalar el conflicto a niveles políticos: solicitó la citación como testigos del gobernador Raúl Jalil y de su hermano Andrés Jalil, conocido como “el Tronco”, junto a más de un centenar de personas.
Este planteo introduce un elemento de máxima sensibilidad institucional, al poner bajo la lupa posibles vínculos entre el poder político, judicial y estructuras investigadas en la causa. Para Aydar, se trata de desarticular lo que define como una red de complicidades que habría operado en la provincia.
El revés para el fiscal es leído en ámbitos judiciales como una pérdida de control sobre el proceso, especialmente luego de haber intentado —sin éxito— limitar la participación de la querella impulsada por Aydar en el juicio.
Con este nuevo escenario, la causa Adhemar Capital ingresa en una etapa decisiva, marcada por una creciente exposición pública y un endurecimiento de las posiciones. El tribunal deberá ahora resolver no solo sobre el desarrollo del juicio, sino también sobre la recusación que podría dejar al fiscal fuera del caso.
En una provincia atravesada por tensiones entre poder y justicia, el avance de esta causa promete profundizar el debate y mantener en vilo tanto a la dirigencia política como a las víctimas que reclaman respuestas. Las próximas semanas serán determinantes.



