domingo 17 de octubre de 2021 - Edición Nº5118

Opinión | 26 sep 2021

Quien nada oculta, nada teme

Así dice un conocido refrán que fácilmente podría aplicarse en el resonante caso del supuesto cobro de coimas, que tiene como sospechosos a los ex magistrados Juan Pablo Morales y Raúl Da Pra.


En los últimos días, conocida las conclusiones de la pericia realizada por Gendarmería Nacional sobre el vídeo en el que se observa a los ex funcionarios en el despacho de uno de ellos, recibiendo un sobre con lo que se presume sería dinero, los ex funcionarios salieron por distintos medios contando su "verdad".

Hasta ahora solo de los ex funcionarios se escuchó que el vídeo que los incriminó fue "editado', "adulterado' y hasta según dijo Morales, "trucho". Lo que efectivamente no dicen las conclusiones de gendarmería. Es cierto que el vídeo fue editado, se observan subtítulos e imágenes pausadas, pero también concluye la pericia que el vídeo tiene secuencias de imágenes que determina que es real.

Es decir, existió. Los funcionarios sentados en el ex despacho de uno de ellos, los gestos de articulación que coincidirían con lo que se subtítulo son otros puntos que la pericia toma o mejor dicho la conclusión de la pericia informó, pero que por algún motivo no fueron hasta ahora mencionadas por los involucrados. Que cuentan al igual que sus defensas con el informe completo que resumidamente se podría decir "vídeo editado, manipulado, pero con imágenes reales".

Desde que rompieron el silencio los ex funcionarios repitieron hasta el hartazgo que “no los escucharon". Pero cuando pretendían estos ex funcionarios del derecho de ser escuchados, fijándose la audiencia indagatoria, pidieron suspenderla. Si nada tienen para esconder y como en estos días manifestaron "siempre supieron que el vídeo fue editado", porque no se sentaron ante el fiscal y presentaron el vídeo como prueba. Cómo conocedores del derecho, saben que el momento para ser escuchados es la indagatoria, luego de que el fiscal les informara por qué se los acusa y que pruebas tiene para acusarlos.

Quizás no se quisieron sentar en el banquillo de los acusados, pero hoy con las conclusiones de las pericias, aunque solo hablen de forma parcial de la misma, podrían hacerlo.

Piden ser escuchados, pero no quieren hablar ante la justicia.

Es que los Dres. con 29 y 23 años en la matrícula y en la función judicial, son conocedores de todos sus derechos, pero pareciera no querer ejercerlos.

Es cierto que pueden pedir el sobreseimiento como ahora lo solicitan, pero como dice el dicho "quien nada oculta, nada teme", entonces porque no presentarse ante el presidente de la Cámara de Apelaciones y Exhortos y solicitar retirar la presentación para que el expediente regrese al fiscal Facundo Barros, agilizando así la resolución de la causa en la que adelantaron que pedirán el sobreseimiento.

Y la semana cerró con las declaraciones de los involucrados por los medios y que para la opinión publica vio cierta protección en algunos, pero la frutilla del postre la puso el senador provincial Maximiliano Brumec, quien es el Presidente de la Comisión de Justicia de la Cámara alta, opinando y desmintiendo las declaraciones de los ex magistrados, dejando en claro que fueron ellos quienes no quisieron darse a escuchar, a tal punto que los mandó al psicólogo o que se confesaran ante un cura.

Así de sencillo.

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