martes 07 de diciembre de 2021 - Edición Nº5169

Opinión | 6 nov 2021

Walter Arévalo, esa maldita costilla

La provincia desayuno en el día de hoy con la noticia de que el secretario general del SOEM y actual candidato a concejal por el partido del diputado Hugo Ávila (Frente Amplio Catamarqueño), manejaba ebrio, se durmió en un semáforo y para completar, agredió a efectivos policiales.


De no creer, pero si, con una gotita de “poder” se creen, literalmente, dueños de todo. El representante de los empleados municipales, y el candidato de los vecinos, violando normas a gusto y antojo, y como si fuese poco, agrediendo a oficiales de la policía, que nada tenían que ver con su mala y errada conducta, y para sorpresas de todos, con casi $100.000.
Ahora, el sindicato del SOEM, los vecinos y demás compañeros de fórmula, en un acto de ética ejemplificadora, ¿pedirán que Arévalo de un paso al costado?, porque es la única opción válida que tiene. También, podemos suponer que desde el municipio se le aplicara alguna sanción acorde a las leyes vigentes.
El comportamiento de Arévalo trae a colación una de las tareas que más cuesta implementar en las calles, tanto al estado nacional, provincial y municipal, “el alcohol al volante, mata”, y justamente, ese slogan, que más de uno lo ha leído o escuchado más de un millón de veces, te hace recapacitar, pero pareciera que al secretario y hoy candidato a concejal no le interesa para nada la seguridad vial. Es tan preocupante y grave a la vez, que un empleado municipal, quien es secretario de un gremio y que aspira a una banca en el concejo deliberante de la capital, no tenga ningún tipo de consideración por la vida. Ni la de él, ni por la del prójimo. ¿Sera digno para ocupar dicha banca en el CD? Y no nos confundamos con el verso de que “fue un error, no volverá a ocurrir” o “metí la pata, pero no pasará de nuevo”, basta y sobra con un error, como este, para provocar una tragedia.
Ilógico y paradójico es que, en su campaña política, aliado del brazo del actual diputado provincial Hugo Ávila, Arévalo pregone “lealtad, y RESPETO MUTUO”; ¿respeto mutuo por quién?, creo que después de este acto de inconciencia y vergonzoso, lo haga recapacitar y tomar el valor para dar un paso al costado, porque la gente va a tener memoria.

Ahora, los vecinos van a pensarlo dos veces, antes de dejar que este sujeto intente cortar una calle para beneficio propio, perjudicando a comerciantes y contribuyentes; y muchos ya dudan de que esté capacitado para ocupar una banca en el CD (cualquier tipo de banca), ha demostrado una conducta poco ética para la función pública.

No hace mucho, se viralizó un video de Arévalo y de una ciudadana, la misma le exigía que debía ir a trabajar, y Arévalo se lo impedía por el corte que estaba realizando. La mujer le recriminó que su trabajo en la parte privada no era igual que justo que el reclamo que el “sindicalista” llevaba adelante, y ante los reclamos de la mujer, a Arévalo poco le interesó. Walter Arévalo paso a ser esa “maldita costilla” de la ciudad, que a gusto y antojo realiza paros y cortes, los que perjudican tanto al comercio como a los vecinos, y todo para un beneficio propio, y otros por caprichos políticos personales, con el afán de querer que se haga lo que se dice, o que paguen los ciudadanos-comerciantes que no tiene nada que ver con sus causas.
El 14 de noviembre, los vecinos deben tener “respeto mutuo” por el bienestar de todos al votar, no se olviden de la conducta errática que este sindicalista demostró ya, y no sean cómplices.

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