El Dr. Aydar Alfredo, querellante en representación de numerosas víctimas en la causa Adhemar, advirtió sobre una nueva maniobra procesal impulsada por la defensa de José Armando Blas, que presentó audios como supuesto elemento de prueba en un pedido de excarcelación.
En diálogo con San Fernando Digital, el Dr. Aydar -abogado querellante de múltiples damnificados en la megacausa Adhemar- expresó su preocupación por lo que considera una nueva estrategia dilatoria por parte de la defensa técnica del imputado José Armando Blas.
El cuestionamiento se centra en la reciente incorporación de una serie de audios que habrían sido aportados como pruebas en el marco de un incidente de excarcelación.
“Lo llamativo no son los audios en sí, sino el momento en que aparecen y la forma en que fueron obtenidos”, sostuvo el Dr. Aydar. “El imputado lleva más de tres años bajo proceso, y sólo ahora decide aportar estas grabaciones, sin ningún tipo de control técnico, sin información clara sobre su procedencia, y lo más grave sin que exista autorización judicial para que disponga de dispositivos electrónicos desde los cuales podrían haberse producido”.
Blas está imputado por integrar una asociación ilícita que, según la investigación, operó durante años administrando sumas millonarias a través de plataformas digitales como Binance y OKX, en el marco de una estructura delictiva sostenida. “No estamos hablando de alguien ajeno al manejo de fondos, aclaró Aydar sino de una persona con dominio operativo sobre activos críticos y con formación financiera suficiente, incluso con experiencia previa como empleado bancario. Es inadmisible que ahora quiera posicionarse como un mero empleado obediente”.
Uno de los aspectos más sensibles que remarcó el letrado es que, oportunamente, la querella solicitó al Juzgado interviniente la realización de un nuevo allanamiento, así como el secuestro de dispositivos electrónicos en poder del imputado o de su núcleo conviviente, ante la sospecha de que seguía teniendo acceso a herramientas tecnológicas comprometedoras. “Esa medida fue denegada. Y ahora, paradójicamente, aparecen audios cuya trazabilidad no puede ser verificada, y que podrían haber sido generados desde esos mismos dispositivos”, denunció.
Desde la querella esperan que el tribunal actúe con severidad frente a lo que consideran una presentación tardía, sin respaldo probatorio real. “No se puede confundir una construcción discursiva orientada a victimizarse con la realidad procesal que ya ubica a Blas en un rol central dentro de la organización”, subrayó.
Y concluyó con firmeza: “Lo que está en juego es la seriedad del proceso penal. No se puede permitir que se utilicen artificios retóricos para debilitar el trabajo de años que busca justicia para cientos de damnificados”.


