En medio de un clima político y judicial de máxima tensión, el exintendente Elpidio Guaraz sacudió el escenario provincial con una explosiva publicación en sus redes sociales, realizada luego de que crecen los rumores sobre su inminente detención.
En un posteo cargado de acusaciones directas, Guaraz vinculó su situación judicial con un presunto intento de silenciarlo por lo que asegura saber sobre el asesinato de Juan Carlos Rojas, un caso de fuerte impacto público en Catamarca. “No querían que hable de lo que sé de Juan Carlos Rojas”, escribió el exjefe comunal, para luego apuntar de manera directa contra figuras centrales del poder político provincial.

Según el mensaje difundido, Guaraz acusó a la exgobernadora Lucía Corpacci y al actual mandatario Raúl Jalil de haber dado una supuesta orden para que el entonces fiscal Palacio fuera desplazado, a fin de que la causa se encuadrara como una “muerte natural”. En ese esquema, también involucró al vicegobernador Rubén Dusso, a quien señaló como el nexo operativo de esa presunta maniobra.
“Por orden de Lucía Corpacci y Raúl Jalil, Dusso hizo bajar al fiscal Palacio para dar la orden (…) que lo de Rojas tiene que pasar por muerte natural”, sostuvo Guaraz, quien además aseguró haber sido testigo directo de ese hecho. “Yo estuve presente en la oficina de Dusso cuando se dio esa orden. Fue la única vez que yo fui a ver a Dusso en el Senado y delante mío llamó al fiscal Palacio, quien estuvo en menos de 10 minutos. Recibió la orden y se retiró”, agregó.
Las declaraciones, difundidas sin aportar pruebas documentales, generan un fuerte impacto político e institucional, no solo por la gravedad de las acusaciones, sino también por el contexto en el que se producen: horas después de quedar firme la condena contra Guaraz y cuando su situación procesal podría derivar en una detención efectiva.
Hasta el momento, ninguno de los funcionarios mencionados se expresó públicamente sobre los dichos del exintendente. Tampoco hubo pronunciamientos oficiales desde el Poder Judicial o el Ministerio Público Fiscal respecto a las acusaciones vertidas.
El posteo de Guaraz abre un nuevo frente de controversia y promete profundizar la tensión política en la provincia, al instalar señalamientos directos sobre una causa extremadamente sensible, justo cuando el exintendente enfrenta el momento más crítico de su situación judicial.



