Señoras y señores legisladores:
Concurro hoy a esta asamblea para cumplir con el deber de dar cuenta del estado general de la administración provincial.
Quiero saludar al pueblo de Catamarca, que es a quien le rendimos cuentas. Este informe es para cada catamarqueño que confía en la gestión y el potencial de esta provincia. A ellos me dirijo hoy.
Quiero saludar también a los legisladores de las dos cámaras, y enviar un saludo especial en este momento al vicegobernador Rubén Dusso. A todos les agradezco el trabajo de 2025. Y especialmente agradecer a los integrantes de nuestro espacio político. La democracia se construye en los recintos, y esta asamblea es la prueba de esa construcción.
Ante este séptimo mensaje, el mundo y la Argentina ya han atravesado tres crisis profundas: la pandemia, la guerra europea y la guerra en Oriente. Esta es una nueva era de la humanidad, y este cambio plantea un nuevo desafío para acoplarnos a la nueva visión geoeconómica que se está acelerando. En ese contexto, Catamarca tomó decisiones.
Decidimos reforzar la dinámica de sinergia entre el sector público y el sector privado para proteger el empleo formal, sostener nuestra matriz productiva y mantener el plan de infraestructura estratégica. Esto requirió diálogo y una administración responsable de cada recurso. Decidimos, sobre todo, no perder el rumbo estratégico de Catamarca.
Hoy Catamarca exporta y produce porque defiende su industria y su minería con reglas claras. Porque construye la infraestructura material que esa producción necesita. Porque cuida el bolsillo y la salud de su gente.
Porque sostiene la educación, la vivienda y los derechos sociales. Porque garantiza la seguridad y la fortaleza de sus instituciones. Porque acompaña a cada uno de sus 36 municipios. Eso es lo que hizo Catamarca en este tiempo. Y eso es lo que va a seguir haciendo.
Este discurso va a ser, entonces, el relato de una provincia que tomó decisiones propias en un tiempo complejo, y que está dispuesta a seguir tomándolas.
Voy a empezar por el dato más contundente que tiene Catamarca para mostrar, porque hablar de decisiones propias es hablar de resultados.
En el primer trimestre de 2025 Catamarca exportó al mundo 89 millones de dólares. Pero en el primer trimestre de 2026, exportamos 177 millones.
Esta cifra es parte de un crecimiento sostenido que nos pone en el mapa del comercio internacional como pocas veces antes. Nuestros productos hoy llegan a Estados Unidos, China, países europeos, Brasil, Vietnam y los países árabes.
Por eso hoy Catamarca exhibe una recuperación de su Producto Bruto Interno, que oscila entre los 3.800 y 4.000 millones de pesos. Esta es una cifra comparable a los años de actividad de la minería metalífera plena, y la proyección sigue siendo de crecimiento para los próximos años.
Pero lo más importante es que detrás de cada embarque hay un galpón, una planta, una ruta y trabajadores catamarqueños.
Para que esto sucediera, hay una explicación material. Catamarca es una provincia mediterránea que está lejos de los puertos. Históricamente ese fue un problema estructural para nuestra economía: mover la producción catamarqueña costaba más, tardaba más y nos dejaba afuera de oportunidades que otros aprovechaban. Por eso invertimos donde había que invertir: en las rutas, en los corredores y en los pasos.
Pero permítanme subrayar algo: estos resultados no son solamente el resultado de una ruta pavimentada.
Este volumen de exportaciones es el resultado de una política pública integral y sostenida en el tiempo. Detrás de cada embarque hay una empresa que eligió radicarse en Catamarca porque hay condiciones de seguridad jurídica, tributaria y territorial que esta provincia construyó para que esa decisión fuera posible.
Esas condiciones tienen nombre concreto. En Catamarca, solo pagan Impuesto de Sellos los contratos mineros, los contratos con el Estado y las transferencias de vehículos. Además, en virtud de las leyes vigentes de promoción, se mantienen los regímenes de exención de Ingresos Brutos para las industrias, los emprendimientos agropecuarios, los emprendimientos turísticos, las energías renovables y las iniciativas vinculadas a la Economía del Conocimiento.
Un tercio de las regularizaciones inmobiliarias en 2025 se debió a los programas de regularización territorial que implementó Catamarca a través de ARCAT.
Pero ahora vamos a sumar algo nuevo: la Ventanilla Única Digital de ARCAT. Por primera vez, un inversor que quiere radicar su proyecto en
Catamarca puede hacerlo con facilidad a través de la Plataforma de Trámites a Distancia en un solo proceso, digital y transparente.
Esto es así porque entendemos que las empresas se radican donde las reglas son claras y los trámites se resuelven.
El Paso Internacional de San Francisco hoy opera todos los días a más de
4.000 metros de altura en condiciones que antes hacían imposible el tránsito regular de carga. Es clave continuar con la planificación de la red vial que desemboque en El Paso, para contar con un corredor bioceánico y que nuestros camiones salgan al Pacífico por San Francisco, y al Atlántico por la red vial nacional.
Así, Catamarca avanza para ser una provincia conectada a los dos océanos, para sostener y crear más industria.
La mejor prueba de esa decisión está en lo que pasó dentro de la provincia.
Frente a un contexto global adverso, esta provincia tomó una decisión: defender el trabajo catamarqueño. En el sector textil, que concentra a más de 2.000 trabajadores, protegimos la fuente laboral de 1.870 trabajadores, es decir el 93% del sector, con subsidios que van directamente al bolsillo del trabajador.
Acompañamos con $622 millones adicionales en sostenimiento del empleo en otras industrias e invertimos $309 millones en logística productiva. Hoy, hay trabajadores de 85 empresas alcanzadas por medidas de
sostenimiento productivo. Esos resultados se miden donde importa: en exportaciones y divisas.
Por eso en los últimos 2 años las principales empresas textiles se expandieron. Rocotex — la fábrica del Parque Industrial El Pantanillo — duplicó su producción y duplicó su personal. Hoy exporta a 5 países.
Se radicó también la empresa textil INDECAT, se puso en marcha ABC Construcciones para la producción de módulos habitacionales, y duplicamos la capacidad energética del Parque Industrial con la ampliación de la Estación Transformadora, para que cada empresa pueda trabajar de forma continua.
El trabajo se sostiene con asistencia a los trabajadores y también con formación. Por eso este año pusimos en marcha el Campus de Entrenamiento Laboral. Es una herramienta concreta del Ministerio de Trabajo que llegó a 11 departamentos de la provincia y capacitó a 1.139 personas en oficios, competencias técnicas y formación específica para los sectores que más empleo generan en Catamarca.
El Campus es un programa con presencia territorial, que articula con las empresas radicadas en cada zona para entender qué necesitan. De esta manera se prepara al trabajador catamarqueño para que esté formado cuando llegue una oportunidad de empleo. En Catamarca, estamos acompañando ese proceso con inversión concreta: $302 millones destinados a capacitación laboral en el último año.
El trabajo formal, los oficios, la formación técnica: todo esto se sostiene con un motor económico que demande trabajadores. En Catamarca, ese motor tiene un nombre propio: la minería, que es una de las claves del crecimiento.
Catamarca es una provincia minera por mandato constitucional. Esto quiere decir que debemos administrar nuestros recursos estratégicos con una mirada ambiental, económica y social. Es por eso que quiero destacar que esta gestión hizo algo inédito en Argentina y la región para demostrar qué significa administrar responsablemente los recursos.
Presentamos el Estudio de Gestión de Impacto Acumulativo Integral — el EGIA — para la subcuenca del Río Los Patos, en el Salar del Hombre Muerto. Este es un estudio que se hizo con el apoyo del Consejo Federal de Inversiones y es una de las primeras herramientas de planificación minera de impacto acumulativo de esta clase en el mundo. El informe analizó la actividad minera en el sistema desde la década de 1990, estudia en profundidad el período 2015 a 2023 y proyecta escenarios hasta 2076.
No es un estudio de impacto tradicional. Es un estudio que analiza qué pasa cuando la actividad minera interactúa con factores naturales como el clima, qué pasa con la biodiversidad y qué pasa con las comunidades locales en un horizonte de 50 años.
El resultado técnico es claro: el sistema hídrico del Río Los Patos se mantiene estable y hay equilibrio de la biodiversidad en condiciones socioproductivas.
Además, como parte del plan de cuidado ambiental de la provincia, estamos recuperando la vega del Trapiche. Es un trabajo que ya alcanza un
20% y lleva tiempo porque se trata de una vega de altura, pero está en marcha y debe ser reconocido como un mérito de trabajo ambiental.
Por eso, en paralelo al EGIA, sostuvimos un Programa de Participación Ciudadana en Minería que está institucionalizado desde 2016, y que desde 2021 se aplica con un protocolo específico alineado a estándares internacionales. Eso significa participación temprana de los vecinos, audiencias públicas, consulta, talleres, monitoreos comunitarios, todo con informes de impacto ambiental publicados online antes de cada instancia.
Además, reforzamos la presencia de control en territorio. Para eso están los Centros de Control Minero Ambiental que funcionan en Antofagasta de la Sierra, Andalgalá, Belén, Santa María, Tinogasta y Fiambalá. Son oficinas de referencia, donde el vecino puede ir a consultar e informarse.
Con ese marco regulatorio y ambiental, Catamarca tiene hoy una cartera minera robusta.
La proyección del sector es clara: superar las 100.000 toneladas anuales de producción de litio. Catamarca debe ser, en los próximos años, una de las principales productoras de litio del mundo.
En paralelo, la minería metalífera impulsa la reactivación del proyecto Diablillos, que aportará plata y oro, y que se encuentra en etapa de participación ciudadana. También iniciará actividades el proyecto Cortaderas, en Fiambalá, que obtuvo la aprobación ambiental para exploración.
Cuando esos proyectos estén operativos, estamos hablando de 5 años de producción adicional de cobre, 150 puestos en construcción y 300 en
operación sólo en Diablillos, y de toda la cadena de proveedores locales que genera cada uno.
En este marco de gestión de la actividad minera, Catamarca es hoy una de las provincias que más inversiones está generando a través del Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones, una herramienta que aceleró los procesos de inversión que estaban en marcha.
Por eso seguimos modernizando el Código de Procedimientos Mineros, una herramienta indispensable para consolidar uno de los motores económicos centrales de nuestra provincia.
Para esta gestión, cada inversión es importante sobre todo por lo que produce en el territorio catamarqueño.
En el último año, las empresas del sector minero compraron a 229 proveedores locales por casi medio billón de pesos. Esos recursos se quedan en la provincia, financian empresas catamarqueñas, y éstas a su vez generan puestos de trabajo para más catamarqueños.
En empleo minero, tenemos hoy 3.101 puestos directos y 3.381 puestos indirectos. Esto es más de 6.400 puestos de trabajo generados por la actividad minera en la provincia.
En materia de regalías, Catamarca está entre las jurisdicciones con mayor peso relativo de las regalías mineras en sus cuentas públicas. Esas regalías no se diluyen en gastos corrientes. Por el contrario, tienen destinos específicos y verificables.
Gran parte del plan de infraestructura estratégica se mantiene en marcha porque contamos con fondos mineros.
En este último año, la inversión pública provincial en obras de infraestructura se canaliza en parte a través del Fideicomiso Minero. Esos fondos se integran con aportes de los proyectos en explotación y con aportes del propio Gobierno Provincial. Esa inversión en infraestructura se transforma en puentes, hospitales, rutas y escuelas que ya utilizan los catamarqueños.
Y aclaro algo que es clave: los beneficiarios de esas obras son los vecinos de los departamentos con proyectos mineros. Los mismos vecinos que validan cada obra en instancias participativas antes de que se ejecuten.
Un ejemplo concreto es la ruta que une Antofagasta con el límite con Salta, un camino vital para el Oeste catamarqueño y para toda la Puna. Para esa ruta, el Fideicomiso Minero invirtió casi $8.884 millones. El 65% lo puso el Gobierno de la provincia. El resto lo aportaron empresas mineras del Salar del Hombre Muerto como un aporte extra aparte de las Regalías. Esta es una clara gestión conjunta entre el sector público y el sector privado para una obra concreta y útil.
Las otras obras en ejecución a través del Fideicomiso Minero alcanzan
$16.229 millones, y el Fideicomiso del Salar del Hombre Muerto aporta
$3.291 millones más, específicamente destinados al departamento que produce la mayor parte del litio catamarqueño.
Los resultados están a la vista. Algunos ejemplos son:
- el Hospital de Belén, un centro sanitario de alta complejidad que el Oeste pide hace años
- las nuevas Terminales de Ómnibus de Belén y Fiambalá ya inauguradas
- 20 nuevas viviendas entregadas en El Peñón
- las plantas depuradoras de Antofagasta y El Peñón
- el Hospital de Antofagasta de la Sierra
- el Centro Sanitario que se hará en Palo Blanco
- el proyecto para revitalizar las Termas de Fiambalá
- el nuevo Jardín de Infantes de Antofalla
- y el Centro Interpretativo de la Puna de Antofagasta
Pero además, estamos avanzando con las circunvalaciones en Andalgalá, Fiambalá, Belén, Santa María y Antofagasta de la Sierra. Estas son obras viales pensadas para que el tránsito pesado minero no atraviese los centros urbanos.
También quiero destacar que el 3% de las regalías mineras como mínimo se asignan a un fondo específico para el Centro Científico Tecnológico que administramos junto a la Universidad Nacional de Catamarca. Queremos una minería que financie la ciencia orientada a la producción.
Quiero hacer un reconocimiento explícito al trabajo que hacen YMAD y CAMYEN. La articulación entre Yacimientos Mineros de Agua de Dionisio y la sociedad CAMYEN es fundamental para que los recursos minerales catamarqueños se administren con criterio provincial. Por eso debemos agradecer al Gobierno Nacional, por el reciente traspaso de YMAD a Catamarca, y la entrega definitiva del Complejo Capillitas.
Hoy el nuevo desafío es fomentar la pequeña y mediana minería. Para eso, CAMYEN habilitó una plataforma digital de acceso libre para consultar su cartera de propiedades mineras y vincular oportunidades de inversión, facilitando el análisis y la toma de decisiones. Esto es una invitación para
los empresarios catamarqueños y productores que buscan oportunidades de inversión que generen empleo.
En consecuencia, lo que debe quedar claro para todos es esto: los recursos mineros de Catamarca son de los catamarqueños.
Ahora bien, el modelo productivo de esta provincia no se sostiene sólo sobre la minería y la industria tradicional. Y voy a explicar por qué. Catamarca es una provincia que se destaca por su potencial humano y productivo en distintos rubros que sostienen las economías regionales.
En este sentido, hay un hito que quiero destacar: la primera Barraca Provincial de fibra de vicuña. Un centro de acopio y clasificación con certificación SENASA que permite que nuestros productores accedan directamente al mercado internacional sin intermediarios. Para proveerla, construimos nuevos módulos de captura de vicuñas para la realización de los chakus y entregamos maquinaria de esquila en Laguna Blanca, La Angostura, Carachi y Aguas Calientes.
Respecto a la industria del vino catamarqueño, esta tampoco es ajena a la crisis global del sector. Por eso la provincia activó medidas preventivas. Creamos un aporte directo de $50 por kilo de uva para costos de cosecha y acarreo de la uva destinada a mosto, y generamos un fondo rotatorio que permitió la salida de stock de bodegas locales con 124.000 botellas movilizadas.
También trabajamos en el desarrollo del mercado del mosto, que es una salida productiva concreta para los volúmenes de uva que el mercado
interno no absorbe. De esta manera, beneficiamos a productores de Tinogasta, Fiambalá, Medanitos, Santa María, Pomán, Andalgalá y Belén.
Sostuvimos también una decisión estratégica para el sector agropecuario del Este catamarqueño con la Ley de creación de Clústeres de Semilleros en Catamarca. Esta herramienta da marco jurídico a un sector donde Catamarca ya es referencia nacional: somos la principal productora del país de semillas tropicales y subtropicales de maíz, y la cuarta provincia productora de semillas en Argentina.
En este modelo de trabajo productivo, también quiero hablar de dos sectores que en Catamarca son industria real, con impacto económico medible.
Empiezo por CATA, el Centro de Arte y Tecnología Aplicada de Catamarca. Abrimos sus puertas a fines de septiembre del año pasado, tras recuperar la antigua Casa de Gobierno, un edificio patrimonial diseñado por Luis Caravati hace más de 160 años. Hoy es un espacio cultural de vanguardia, destacado a nivel regional y nacional, con tecnología, salas interactivas y acceso gratuito. Desde que abrió hasta Semana Santa, 52.860 personas visitaron el CATA.
En simultáneo, la Fiesta Nacional e Internacional del Poncho tuvo en su edición 2025 un récord histórico: 1.400.000 visitantes, 1.600 expositores,
3.000 artistas catamarqueños. Esto significa un enorme impacto económico para toda la cadena de valor local. Así, el Poncho es la fiesta que
nos define como catamarqueños, nos identifica como gestión y ya es una fiesta de todo el norte argentino.
La Fiesta del Poncho nos valió dos reconocimientos internacionales que hace solo 5 años solamente soñábamos.
Hoy la industria hotelera tiene 358 establecimientos de alojamiento registrados para completar más de 12.000 plazas. Registramos más de 1 millón de visitantes al año y hay 70% de ocupación hotelera promedio anual. Estos números nos dejan en claro que el turismo dejó de ser un proyecto futuro para convertirse en una realidad económica presente que debemos reforzar.
Por eso trabajamos también para que esa realidad económica llegue al interior. Con la Ruta del Telar, pusimos en marcha estaciones en Londres, Hualfín y Puerta de San José. La Ruta del Telar es un circuito turístico y productivo que pone en valor el oficio textil de los Valles del Oeste, integra a las tejedoras al circuito formal y abre un nuevo mercado para el visitante.
Trabajamos también en los museos de Santa María, Belén y Andalgalá, para que el patrimonio arqueológico y cultural del interior tenga espacios dignos de exhibición y en condiciones para recibir al turista.
Además lanzamos el primer Salón Regional de las Artes Visuales, para visibilizar la producción artística y fortalecer los vínculos entre los creadores de Jujuy, Salta, Tucumán, Catamarca, La Rioja y Santiago del Estero. Esto posiciona a nuestra provincia como epicentro de las artes visuales del Noroeste Argentino. Además, con la compra de la casa donde vivió gran parte de su vida el reconocido historiador Armando Raúl Bazán, vamos a avanzar con el proyecto de un nuevo centro de estudios históricos.
Por otro lado, seguimos trabajando para que Catamarca tenga más embajadores deportivos en el mundo, como el Pollito Tapia, Julián Gutiérrez, Valentín Olmos y Virginia Brígido. Por eso sostenemos la industria del deporte e inauguramos obras de mejoras y refacciones en 14 clubes. Esto es parte del Programa de Inversión en Infraestructura Deportiva, el mayor programa de inversión en clubes de la historia de esta provincia, que todavía tiene como objetivo completar obras en 3 clubes más.
Devolvimos a los vecinos de las Mil Viviendas un Polideportivo totalmente renovado, con 3.300 metros cuadrados cubiertos, canchas multipropósito, gimnasio y tribuna para 600 espectadores. Hoy alberga más de 22 talleres deportivos y culturales gratuitos, y volvió a ser un espacio de contención y recreación para miles de familias catamarqueñas. A esto se suma la remodelación del Polideportivo Santa Marta y el proyecto del Polideportivo de Santa Rosa, otra obra estratégica que amplía la red provincial de infraestructura deportiva.
También aportamos a 24 clubes deportivos de toda la provincia para que pudieran sostener sus competencias y sus actividades, acompañamos también a 99 deportistas catamarqueños y financiamos la realización de 22 eventos deportivos en 7 localidades del interior.
Detrás de cada cancha, de cada tribuna, de cada gimnasio, hay chicos que tienen un lugar donde jugar. Y cuando un chico tiene un club, tiene un lugar donde pertenecer y desarrollarse.
Pero ningún chico llega a su club, ningún productor saca su cosecha y ninguna familia accede a un hospital, si la provincia no tiene rutas, puentes, agua y energía donde hacen falta. Por eso ahora quiero hablar de nuestro plan de infraestructura estratégica.
Este plan es nuestro diferencial para brindar servicios y generar empleo. Por eso mantuvimos el ritmo de obras cuando mantenerlo era difícil.
En los últimos meses inauguramos el tramo Cumbre de Portezuelo a Tinogasta, de la Ruta 42 y así ya tenemos el Corredor Este, con la ruta 2 también pavimentada. También terminamos la Ruta 43 en el tramo Villa Vil-Cuesta de Randolfo, y por primera vez en la historia, hay ruta completamente pavimentada hasta Antofagasta de la Sierra.
En ejecución tenemos la Ruta 1, que por primera vez va a pavimentar la conexión con Aconquija y se terminará en el mes de octubre. Además, completamos la Avenida Costanera Río del Valle para conectar Capital, Valle Viejo y Fray Mamerto Esquiú.
En materia de puentes, inauguramos cuatro nuevas estructuras: el puente de Las Juntas, el puente del Río Los Árboles, el puente del Río Abaucán, y el puente del Río Santa María en San José, este último con 200 metros de extensión. Así vamos a inaugurar el puente más largo del norte argentino. Con todas estas obras, sumamos 15 estructuras conectivas terminadas en toda la gestión. Además, en la Capital, vamos a avanzar con las obras de los puentes de calle Mota Botello y El Pantanillo, para dar nuevas opciones de tránsito vehicular en conexión con la Costanera y el resto de la ciudad.
Pero quiero detenerme en tres obras que tienen un significado especial para esta provincia. La ampliación del Hospital San Juan Bautista, la ruta
que va de Fiambalá hasta El Peñón en Antofagasta por Chuquisaca — obra clave para la producción minera — y la Cuesta de Zapata. Estos son anhelos de toda la comunidad catamarqueña. Y por eso administramos los recursos para continuarlas.
Por eso antes de avanzar quiero decir algo sobre la solvencia fiscal de esta provincia.
A marzo de este año, el stock de deuda pública representa apenas el 4,53% de los ingresos corrientes que esta provincia percibe en un año. Es un nivel de endeudamiento sano y manejable. Esto es lo que hace posible todo lo que sigue. Por eso tomamos la decisión de financiar la continuidad de esas tres obras anheladas con el préstamo del Banco Nación. Y además, con esos mismos fondos vamos a iniciar las obras de los nuevos hospitales de Recreo y El Alto, hoy en etapa de proyecto ejecutivo.
Quiero destacar un apartado que no siempre se ve, pero que es la base material de cómo vive esta provincia: las obras de agua, energía y saneamiento.
En este sentido, el Gobierno nacional adjudicará en los próximos días la obra del tramo Frías-Quirós del Acueducto del dique El Bolsón. Es una obra interprovincial entre Santiago del Estero y Catamarca que tiene el doble propósito de llevar agua al Este catamarqueño tanto para consumo humano como productivo.
Avanzamos también con el Acueducto Motegasta-Recreo, una obra que va a ampliar el suministro de agua potable a Recreo y a las localidades del corredor.
Además, vamos a estudiar también el proyecto de reparación integral del dique Las Pirquitas, una obra crítica para el sistema de riego del Valle Central, que va a recuperar la capacidad de regulación que el dique perdió con los años.
En materia de suministro eléctrico, en los próximos meses vamos a firmar el financiamiento para la Línea del Oeste Catamarqueño. Aquí la provincia aportará el 60% del costo de la obra, y el financiamiento externo aportará el 40% restante. Esta es la línea de alta tensión que va a integrar el sistema eléctrico del Oeste minero con el resto de la provincia para el abastecimiento y dar capacidad para energías renovables.
Por su parte, construimos la nueva Estación Transformadora de Ampajango, en Santa María, con fondos provinciales y para la Puna avanzamos con la obra eléctrica más extensa que esta provincia tiene en marcha.
Se trata de la línea de alta tensión que va de Barranca Larga a El Peñón y de ahí a la Villa de Antofagasta. Es la electrificación moderna de Antofagasta de la Sierra, el último departamento que faltaba por recibir energía y que durante décadas dependió de generadores.
En saneamiento, vamos a reiniciar las obras de las plantas y redes cloacales en Belén, Tinogasta y Santa María. Tres ciudades cabecera del interior que van a tener, por primera vez, sistemas cloacales de envergadura. En ese sentido, inauguramos las plantas de tratamiento de Icaño y Recreo, dos obras finalizadas que ya están funcionando y que cambian la realidad sanitaria de esas comunidades. Además, con fondos nacionales, vamos a avanzar con las cloacas de Valle Viejo y Fray Mamerto Esquiú.
Pero la infraestructura no termina en el cemento, en el agua o en la energía. La verdadera infraestructura de una provincia se mide también en el bolsillo de su gente. Y ahí es donde quiero ir ahora: cómo estimulamos la economía local y cómo ayudamos a más catamarqueños.
En transporte, tomamos una decisión que para nosotros nunca estuvo en discusión: el Boleto Estudiantil Gratuito se mantiene y se sostiene.
En 2025 invertimos para que ningún estudiante de Catamarca dejara de ir a la escuela. Al mismo tiempo, incorporamos tecnología para modernizar el servicio. Implementamos el Sistema de Gestión de Flota, que permite monitorear en tiempo real cada colectivo, su recorrido y su frecuencia. Además fortalecimos las terminales de ómnibus en Chumbicha, Belén y Tinogasta, que son los nodos estratégicos que ordenan el transporte interurbano.
Esta misma semana anunciamos el programa El Marcatón Transporte, que lanzamos junto con el Banco Nación para hacer descuento del 50% en el valor del boleto de transporte público urbano para todo catamarqueño que pague su viaje con código QR a través de la aplicación BNA Más.
Medio boleto, para medio millón de catamarqueños que todos los días toman el colectivo para ir a trabajar, a estudiar o al médico.
Y en el mismo espíritu de acompañar el bolsillo de las familias catamarqueñas, sostuvimos políticas de consumo interno que ya forman parte de la vida cotidiana de esta provincia.
Los programas El Marcatón y Días para Vos — que desarrollamos con el Banco Nación, la Federación Económica y empresas privadas como Tarjeta Centrocard — siguen creciendo. El Marcatón aumentó sus ventas un 60% desde que lo implementamos, con una facturación cercana a los $9.000 millones. Días para Vos creció un 55%.
Ese esfuerzo por acompañar al bolsillo no termina en los descuentos comerciales. Lo completamos con una política impositiva que prioriza a las familias y a los sectores más vulnerables.
En 2026, el Impuesto Automotor de Catamarca mantiene sus alícuotas vigentes, con un tope de actualización del 29,6%, alineado con la pauta inflacionaria. Para quienes pagan en término o eligen el pago anual, hay descuento del 15%. Y para quienes tienen un auto con más de 20 años de antigüedad, hay exención total.
En el acceso a la vivienda, dimos un paso importante: este año, los créditos hipotecarios para vivienda única y familiar en Catamarca están exentos del Impuesto de Sellos y también del Impuesto sobre los Ingresos Brutos.
También sostuvimos la exención total de impuestos para jubilados y pensionados que cobran la jubilación mínima y poseen una única vivienda. A los pequeños contribuyentes les redoblamos los beneficios del Régimen Simplificado, con descuentos adicionales por cumplimiento en tiempo y forma. Y a quienes quieran iniciar una actividad en 2026, tras dos años sin actividad declarada, les damos un período inicial sin carga impositiva.
Porque queremos que el catamarqueño que tiene una idea, un taller, un emprendimiento, pueda soñar y concretar ese sueño.
La Catamarca que viene es la que nos atarea. Por eso pusimos en marcha la Comisión de Seguimiento Demográfico, que nos va a permitir tener en los próximos meses los primeros informes para analizar cómo cambia la población catamarqueña. Esto nos permitirá entender dónde están las demandas crecientes y cómo planificamos la inversión pública sobre datos certeros y reales.
Y mientras esperamos los datos para planificar mejor, la salud catamarqueña ya muestra resultados que se deben sostener. Empiezo por uno que es central: en 2025 la tasa de mortalidad infantil bajó de 8,7 a 8,0 por mil nacidos vivos. Y por primera vez en la historia registrada de la provincia, no murieron niños menores de 5 años por infecciones respiratorias agudas bajas.
Detrás de ese cero hay un sistema que se preparó para esto durante años. Un sistema que amplió la Maternidad Provincial “25 de Mayo” con nuevos espacios para ginecología, psicología y cardiología.
Es un sistema que logró que en los hospitales del interior las cirugías crecieran un 41%. Son intervenciones que hasta hace poco implicaban trasladar al paciente a Capital o a otra provincia, pero hoy se resuelven en el lugar donde vive su familia.
En Pomán también habilitamos una nueva ala pediátrica con internación. Por primera vez, los chicos de ese departamento no tienen que viajar para internarse.
Ahora quiero decir algo sobre prevención, porque es donde se gana o se pierde el sistema de salud antes de que las cosas pasen.
Realizamos 3.323 mamografías en toda la provincia con mamógrafos nuevos instalados en Tinogasta, Belén y Recreo. Sumamos tecnología de última generación para detectar el Virus del Papiloma Humano. En el Hospital San Juan Bautista, los estudios de radiología crecieron 58,5% en un año. Pasamos de 14.792 estudios en 2024 a 23.447 en 2025. Esto significa diagnósticos más rápidos y tratamientos a tiempo.
Y hay un tema que no se puede pasar por alto en esta asamblea: medicamentos oncológicos.
En 2025 invertimos $745 millones en medicamentos oncológicos para pacientes que se quedaron sin cobertura nacional. Esto es lo que hace que una persona con cáncer en Catamarca, que no tiene obra social, pueda tratarse como corresponde.
Y cierro este bloque con una decisión que no se mide en metros cuadrados ni en aparatos médicos, pero que es la inversión más grande que puede hacer una provincia en su futuro sanitario.
Este año arrancó la Carrera de Medicina en la Universidad Nacional de Catamarca. La primera carrera de Medicina de la historia de la provincia. Tenemos que agradecer al Rector de la UNCA por la posibilidad de trabajar en conjunto para cumplir esta meta. Aquí la provincia aporta los sueldos de los docentes y sumó el edificio donde se dan clases. Hoy la carrera cuenta con más de 14o estudiantes y futuros egresados de la primera camada de médicos formados en Catamarca.
Hay una decisión política que esta gestión tomó el primer día, y que se mantuvo con fuerza en estos meses: la inversión social de la provincia no se ajusta.
Los salarios del Estado provincial catamarqueño se recompusieron por encima de la inflación. En un año donde la inflación acumulada llegó al 32,40%, nuestros empleados públicos recibieron incrementos que significaron una recuperación real de entre 11% y 12,8% sobre esa inflación. Eso quiere decir que el salario del trabajador estatal catamarqueño mantuvo poder adquisitivo. Por eso es clave que toda la discusión salarial siga dándose a través de los sindicatos, que son los actores institucionales legítimos para representar al trabajador.
El salario mínimo docente, en este período, se duplicó y pagamos también el FONID. La provincia de Catamarca decidió que enseñar en una escuela pública debe ser premiado de la mejor manera posible según los recursos disponibles.
A pesar de todo, sabemos que los salarios sienten el impacto de medidas como la quita de subsidios a los servicios y el aumento del combustible, que repercute en toda la cadena productiva. Esto tiene consecuencias directas en la vida cotidiana. Frente a esa realidad, sostenemos la tarifa social y continuamos acompañando con subsidios a la energía.
Sin embargo, recomponer derechos no significa sólo actualizar un número mensual. Significa también reconocer años de trabajo con derechos concretos. Por eso titularizamos 2.500 docentes, regularizamos 7.000
horas cátedra del nivel secundario. Y dimos estabilidad laboral a 300 docentes del nivel inicial que llevaban años en situación de incertidumbre.
Hicimos los primeros concursos de supervisores pedagógicos en 23 años. Tras más de dos décadas de sistema paralizado, 122 docentes participaron de concursos abiertos, con jurados integrados por el Ministerio, la Universidad Nacional de Catamarca y veeduría gremial.
Avanzamos también con un convenio con la Universidad Tecnológica Nacional, y con el nuevo Polo Técnico Profesional de Tinogasta, para fortalecer la formación que necesita el desarrollo productivo de la provincia. En junio vamos a terminar un Polo similar en Santa María.
Como parte de la sinergia del sector público y el sector privado acordamos las becas Siglo 21, una herramienta que permite a estudiantes catamarqueños acceder a formación universitaria privada de calidad sin que el costo sea un obstáculo. Además, avanzamos también con el programa de Becas de Residencia de la Universidad Di Tella, que permite a jóvenes catamarqueños formarse en una de las instituciones más exigentes del país.
Y no sólo ordenamos el sistema. Lo equipamos.
En conectividad, saldamos una deuda histórica. 300 escuelas rurales de Catamarca hoy tienen internet de alta velocidad gracias al Plan de Conectividad Educativa con tecnología satelital. Hoy, un estudiante de Antofalla vuelve a tener la misma oportunidad de conectividad que un estudiante de la Capital, como lo hacía cuando tenía una conexión a través ARSAT. Con la empresa ARSAT ya terminamos el nodo Andalgalá y vamos a completar el nodo Fiambalá.
También dimos un paso clave en educación bilingüe. Incorporamos la enseñanza de inglés desde las salas de 3, 4 y 5 años en instituciones del nivel inicial y primario, alcanzando a más de 1.500 estudiantes, con proyección a la educación pública. El Instituto “Enrique Hood” fue la primera escuela bilingüe en la provincia y ese modelo se está expandiendo. Aprender un idioma desde la infancia no puede ser un privilegio: tiene que ser una oportunidad.
Y si el sistema educativo es una inversión en el futuro, la vivienda es una inversión en el presente. Porque no hay familia que pueda pensar en el futuro si no tiene la posibilidad de formar un hogar.
Por eso la provincia tomó la decisión de sostener el programa habitacional con recursos propios.
En 2025 entregamos 1.485 soluciones habitacionales en toda la provincia, financiadas íntegramente con recursos del Estado provincial.
Lanzamos en Los Plateados el Programa de Autoconstrucción de Viviendas, el más grande de su tipo en el país. Se trata de 250 lotes con servicios, donde cada familia construye su vivienda con acompañamiento del Estado.
Entregamos 175 viviendas para profesionales, pensadas para retener en Catamarca a médicos, docentes y técnicos, gente cuya formación pagó esta provincia y que a veces se iba por falta de condiciones habitacionales. Y 100 viviendas para personal del Ejército Argentino que vive en Catamarca.
Y porque la vivienda no está sola, acompañamos el crecimiento urbano con el Centro Comercial Valle Chico, que integra 32 locales con desarrollo residencial en una de las zonas de mayor expansión del Valle Central.
Hay una decisión que esta gestión no modificó nunca: los jubilados catamarqueños cobran a tiempo. Se les paga completo. Y el sistema previsional se sostiene.
En 2025, la Administración General de Asuntos Previsionales abonó a los jubilados y pensionados de la provincia más de $68.000 millones en complemento previsional para alcanzar 15.000 beneficiarios.
Hoy AGAP aporta cada vez más recursos para sostener el 82% móvil. El esfuerzo del organismo previsional aumenta año a año para sostener la brecha creciente entre los haberes ANSES y el 82% móvil que Catamarca implementó por ley. Esto se debe a que Catamarca tomó la decisión de pagar sueldos que crecen por encima de la inflación, frente a haberes ANSES que acumulan caídas significativas en términos reales (más de un 25% en los últimos 2 años). Para ello, AGAP debe inyectar cada vez más recursos para garantizar el pago del 82% móvil a los jubilados catamarqueños.
En materia de obra social, OSEP dio un salto tecnológico que cambió la experiencia de los afiliados.
Desde marzo, la receta digital es la única modalidad válida para medicamentos ambulatorios. 80.000 recetas digitales ya emitidas, con
1.400 prestadores trabajando en el sistema. Eso significa más seguridad, más trazabilidad y menos irregularidades.
Hoy, 8 de cada 10 afiliados mayores de edad usan la aplicación OSEP Móvil. Se pueden hacer trámites, consultar historial y pagar órdenes por Mercado Pago.
Y un dato que conviene destacar: bajó la automedicación. La receta digital y el control sobre la dispensa permitieron reducir el consumo informal de medicamentos, que es un problema de salud pública que muchas veces no se mide. Hoy en Catamarca lo estamos midiendo y lo estamos reduciendo.
En Desarrollo Social dimos un paso que llevábamos años planeando: la reforma integral del sistema alimentario provincial.
Unificamos todos los dispositivos bajo la figura de Servicios Alimentarios Comunitarios. Establecimos titularidad formal e implementamos la acreditación directa de los fondos mediante convenio con el Banco Nación. Esto mejora la transparencia de cada transacción porque cada peso del sistema alimentario se puede seguir, controlar y justificar.
Hoy tenemos 238 dispositivos alimentarios activos con más de 21 mil beneficiarios directos en comedores comunitarios. A esto se suman los estudiantes con asistencia alimentaria a través del Programa de Igualdad de Oportunidades en 664 escuelas.
En total, más de 85.000 catamarqueños son contenidos con un sistema que tiene control y rendición de cuentas.
El Hogar Warmi — nuestro dispositivo de protección integral para mujeres y diversidades en situación de violencia de género — asistió a 7.217 personas en el año.
Además, acompañamos a más de 600 adultos mayores con el programa Rejuvenecer Activamente y a 250 adultos mayores que hoy concurren diariamente a Casa Activa, una casa que por su modelo es pionera en América Latina. A este modelo lo vamos a replicar en Tinogasta, llevando Casa Activa al Oeste catamarqueño.
La seguridad de los catamarqueños se construye con presencia, con tecnología y con trabajo policial profesional.
Hoy combatimos el narcotráfico con resultados concretos: 598 procedimientos en el año. Por eso quiero reconocer aquí el trabajo conjunto del Juez Federal, Gendarmería Nacional, el ministerio de Gobierno y la Policía. Gracias a esta cooperación todos estos operativos son posibles.
Además avanzamos con una decisión que va a ampliar la cobertura territorial de la seguridad: vamos a sumar 400 cámaras nuevas al sistema de monitoreo provincial. También trabajamos con la provincia de Tucumán para construir un corredor seguro en la Ruta 38, una vía que une dos jurisdicciones y que hoy requiere cooperación interprovincial para combatir delitos en tránsito.
Nuestro sistema de emergencias atendió más de 230 mil llamadas al 911 y el tiempo promedio de respuesta fue de 1 minuto y 54 segundos. Menos de
2 minutos. Eso es lo que demora una patrulla en llegar a un hecho denunciado en el 911. El sistema claramente funciona y por eso lo vamos a ampliar sumando más operadores, más capacidad técnica y mejor cobertura territorial.
Fortalecimos la Policía también. Incorporamos 170 nuevos agentes y oficiales. Y dimos un paso importante en formación: la carrera policial dura ahora 2 años. Esto significa policías mejor formados, con más herramientas técnicas, con más preparación profesional. Concretamos también 1.215 ascensos: 765 de suboficiales y agentes, y 450 del personal superior. Además reforzamos el parque automotor con 11 camionetas y 15 motos.
En materia de justicia, junto al Poder Judicial y a los legisladores avanzamos en reformas estructurales que esta Legislatura va a seguir trabajando. Muchas de ellas fueron votadas por unanimidad, y por eso debemos agradecer el trabajo parlamentario de nuestros legisladores.
Participamos en la comisión técnica que está transformando el Código Procesal Penal hacia un sistema acusatorio. Impulsamos la reforma que incorpora la reiterancia delictiva como criterio de riesgo procesal. La Ley de Reiterancia es una respuesta directa a algo que la comunidad venía pidiendo hace años.
Hemos completado también la actualización del Código de Procedimientos Civil y Comercial, para dar celeridad y economía procesal a los catamarqueños que necesitan resolver un conflicto.
Además, pusimos en marcha el Programa de Apoyo Integral a la Persona Liberada que combina trabajo, formación y seguimiento. 35 personas egresadas del sistema penitenciario hoy trabajan en obras, ambiente e higiene urbana en San Fernando del Valle. Es la primera etapa de un programa que vamos a llevar a los 16 departamentos.
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Antes de finalizar, quiero hablar de los 36 municipios de Catamarca.
Esta gestión tomó una decisión de fondo y la sostuvo: el municipio es el espacio donde el vecino expresa sus necesidades y deseos. Si el municipio no funciona, la vida cotidiana del catamarqueño no funciona.
Por eso, cuando el contexto económico golpeó y las transferencias automáticas se volvieron insuficientes, la provincia decidió acompañar a los municipios.
En el último año entregamos más de $31.420 millones en aportes extraordinarios a los municipios con un criterio claro: cada intendente de Catamarca recibió lo que necesitó para que su comunidad siguiera funcionando. Mientras la provincia tenga capacidad fiscal para hacerlo, lo va a seguir haciendo.
Con esos fondos, los municipios pudieron pagar el aguinaldo del primer y segundo semestre a sus trabajadores: $16.035 millones sólo en sueldo anual complementario, cuando había dudas de si iba a poder pagarse.
Compraron bienes de capital por $3.582 millones: ambulancias, motoniveladoras, retroexcavadoras, tractores, palas cargadoras. Las
herramientas materiales con las que un municipio sostiene la vida cotidiana de su gente.
Ejecutaron obras por más de $6.300 millones en refacción de escuelas, pavimentación, iluminación, viviendas sociales y desagües. Cubrieron el transporte escolar. Sostuvieron el fondo educativo para los docentes municipales y el complemento salarial por zona desfavorable.
Y cuando los municipios necesitaron asistencia directa para afrontar desequilibrios financieros, pagos a proveedores, reparación de vehículos, ahí estuvimos. $3.716 millones más en asistencia financiera directa.
Pero además, a través de los convenios firmados con ARCAT, los municipios adheridos ya pueden cobrar fácilmente sus tasas propias con el sistema de la agencia y percibir esos fondos de manera transparente y ordenada. Esto les genera mayor eficiencia y caudal de recaudación propia.
Por último, pusimos en marcha el Plan de Asfaltado en los 16 departamentos con el apoyo clave de Vialidad Provincial y los intendentes. Muchos habrán visto las máquinas viales trabajando en sus calles, eso es parte de este plan en acuerdo con cada jefe comunal. De esta manera hacemos federalismo. Porque entendemos que Catamarca se construye desde cada uno de sus municipios, y que ninguno puede quedar a la deriva.
Por eso seguiremos acompañando a cada uno de ellos, para que cada municipio acompañe a sus vecinos. Esa cadena de responsabilidad se mantiene.
Señores legisladores:
Catamarca entra al siglo XXI con la sinergia público-privada puesta en marcha. Están colocadas todas las piezas de una relación fructífera que se moderniza y que rinde cuentas con datos en la mano. Esa es la transparencia que defendemos: la que se demuestra con tecnología, con trazabilidad y con resultados verificables.
Esa Catamarca moderna tiene una visión clara: ser la salida argentina al Pacífico. Catamarca es el corredor bioceánico real que conecta el norte argentino con los mercados de Asia y del Pacífico Sur. Por San Francisco, miramos al puerto de Caldera y al de Coquimbo. Por la red vial nacional, miramos al Atlántico. Ante una nueva era de la humanidad, Catamarca además tiene los recursos naturales que la convierten en el motor de la transición energética del mundo para atenuar el cambio climático.
Por eso esta posición geográfica hoy se convierte en una ventaja estratégica para el comercio internacional argentino.
Desde esa posición, esta provincia entiende que la justicia social se construye generando las condiciones para que el sector privado cree trabajo registrado. Por eso defendemos las leyes de promoción industrial, agropecuaria, turística y de energías renovables.
Porque el mejor plan social es un empleo formal, y la mejor gestión es la que crea las condiciones para que ese empleo exista.
Lo que acabo de contar entonces no es la historia de un gobierno. Es la historia de una provincia.
Una provincia que se mantiene activa. Catamarca exportó más que nunca, construyó hospitales, pagó a sus trabajadores y a sus jubilados con aumento real, enseñó inteligencia artificial y robótica a sus chicos al mismo tiempo que llevaba agua potable a sus localidades. Catamarca administró sus recursos naturales, sostuvo a sus municipios y siguió creyendo en la educación pública.
Todo esto se hizo por los catamarqueños. A ellos les debemos todo lo que se hizo. Y a ellos les debemos todo lo que todavía falta hacer.
Nos quedan rutas por pavimentar, hospitales por inaugurar, chicos por formar, economías por fortalecer, ciencia por producir.
Porque Catamarca es una provincia que no espera que otros decidan por ella. Desde el lugar que nos tocó, decidimos juntos el futuro. Lo hacemos en diálogo con el gobierno nacional, con las provincias de la región, con los intendentes de todos los signos políticos, siempre sabiendo que el consenso es el camino a seguir. Lo repito siempre: el diálogo funciona y da resultados. Por eso debemos salir de la cultura de la polémica. Porque cuando nos ponemos de acuerdo y tiramos todos para el mismo lado, las cosas que pensábamos imposibles de repente se hacen posibles.
Así es como decidimos construir Catamarca. Hoy. Porque Catamarca no espera. Catamarca hace.
Con esto, quedan inauguradas las sesiones ordinarias del período 137° de esta Honorable Legislatura.
¡Feliz día del Trabajador para todos! Muchas gracias!



