El politólogo Eric Germán analizó el escenario político provincial durante su paso por el programa Exceso en Política, donde planteó los principales desafíos del oficialismo y las posibles estrategias de cara a las elecciones de 2027.
En relación al gobierno de Raúl Jalil, Germán consideró que el justicialismo atraviesa una etapa clave de su segundo mandato, en la que resulta imprescindible “generar oxigenación, expectativas y una renovación creíble” dentro del espacio. En ese sentido, señaló que una eventual continuidad sin cambios podría profundizar el desgaste acumulado tras varios períodos consecutivos de gestión.
“El oficialismo necesita mostrar renovación, pero sin romper la estructura que le ha dado resultados durante 16 años”, sostuvo. Para el analista, el actual intendente capitalino, Gustavo Saadi, aparece como una figura capaz de sintetizar ese equilibrio entre continuidad y cambio, diferenciándose tanto del perfil de Jalil como del de la exgobernadora Lucía Corpacci.
Germán también puso el foco en el desgaste de la gestión en áreas sensibles, como el sistema de salud pública y la obra social, aspectos que —según indicó— son recurrentemente señalados tanto por la oposición como por la ciudadanía.
En cuanto al calendario electoral, no descartó un posible adelantamiento de las elecciones a marzo, y explicó que ese escenario podría modificar el comportamiento electoral, especialmente de La Libertad Avanza. “En octubre ese espacio tiene un piso de entre 20 y 25 puntos por el arrastre de la figura presidencial. En marzo, sin ese efecto, compite en igualdad de condiciones con el resto de la oposición”, explicó.
Durante la entrevista, el politólogo también hizo referencia a los acuerdos políticos que suelen gestarse fuera de la esfera pública, a los que definió como parte de una “caja negra” de la política: procesos de negociación que no son visibles, pero cuyos resultados permiten inferir su existencia.
Finalmente, Germán reflexionó sobre el funcionamiento interno de los partidos políticos y la toma de decisiones, señalando la tensión entre las denominadas “mesas chicas”, donde prevalece el poder de conducción, y mecanismos más abiertos como las PASO. En ese marco, advirtió sobre los riesgos de concentrar decisiones en pocos actores y reivindicó la alternancia en el poder como un principio fundamental del sistema democrático.
El análisis deja en evidencia que, de cara a los próximos años, el oficialismo deberá equilibrar continuidad y renovación, en un contexto donde el desgaste de gestión y las condiciones electorales pueden redefinir el escenario político provincial.



