Docentes advierten sobre falta de elementos básicos, problemas edilicios y pedidos que, según señalan, no obtienen respuesta de las autoridades
Mientras el debate por la presunta existencia de títulos irregulares en instituciones educativas de Catamarca concentra la atención pública, docentes plantean la necesidad de poner el foco también en otra problemática que atraviesa cotidianamente a numerosas escuelas de la provincia: la falta de elementos básicos y las deficiencias edilicias.
Según el testimonio de una docente que se comunicó con San Fernando Digital, durante el presente ciclo lectivo distintas instituciones educativas atraviesan situaciones que van desde la falta de tizas y borradores hasta problemas de mayor gravedad vinculados con la infraestructura.
Entre las dificultades mencionadas aparecen baños sin agua, cerraduras rotas, vidrios dañados, falta de iluminación, pizarras deterioradas o inexistentes, filtraciones y problemas derivados de las lluvias.





La docente sostuvo que existen establecimientos donde las condiciones edilicias resultan especialmente preocupantes. Como ejemplo, relató que luego de un robo algunas puertas quedaron dañadas y, ante la falta de reparación, fueron cubiertas provisoriamente con papel de madera y contact para disimular los deterioros. En algunos casos, aseguró, las puertas continúan sin cerradura.
Otro de los casos señalados corresponde a la Escuela N.º 76, donde docentes debieron pintar una pizarra directamente sobre una pared debido a que no cuentan con una en condiciones para desarrollar las actividades escolares.
A esta situación se sumó una imagen recibida desde Fiambalá, donde se observa un aula que habría quedado completamente inundada luego de las últimas lluvias.
Uno de los puntos centrales del planteo docente es que estas situaciones, según afirman, no serían nuevas ni desconocidas para las autoridades educativas.
Los equipos directivos elaboran informes sobre las necesidades edilicias y de infraestructura de cada establecimiento, mientras que docentes y comunidades educativas también han presentado notas y realizado pedidos formales ante los organismos correspondientes.
Sin embargo, aseguran que en numerosas ocasiones esos reclamos no reciben respuestas concretas o las soluciones se demoran.
La situación genera además que docentes y familias terminen colaborando con recursos propios para afrontar necesidades que consideran básicas para el normal funcionamiento de las escuelas.
“Siempre existe voluntad de colaborar”, planteó la docente, aunque advirtió que esa colaboración puede generar un interrogante de fondo: hasta qué punto la solidaridad de docentes y familias termina reemplazando responsabilidades que corresponden al Estado.
En paralelo con el debate por los títulos presuntamente irregulares, la docente consideró necesario analizar también la responsabilidad institucional que pudiera corresponder al Ministerio de Educación, en su carácter de organismo encargado de la regulación y el control del sistema educativo.
Aclaró que no se busca desconocer las vías institucionales ni los canales establecidos para realizar reclamos. Por el contrario, sostuvo que esos mecanismos ya fueron utilizados y que las necesidades fueron informadas oportunamente.
El pedido apunta, en definitiva, a que las situaciones que afectan diariamente a docentes y alumnos puedan ser visibilizadas y reciban una respuesta.






Las fotografías aportadas como respaldo muestran parte de las condiciones denunciadas y podrían permitir dimensionar una problemática que, más allá de los casos puntuales, plantea interrogantes sobre el mantenimiento de los establecimientos educativos y las condiciones en las que docentes y estudiantes desarrollan sus actividades.
La discusión sobre la calidad y el funcionamiento del sistema educativo no debería limitarse únicamente a los títulos, la currícula o los resultados académicos. También incluye las condiciones materiales en las que se enseña y se aprende.
Y en ese punto, los reclamos de las comunidades educativas vuelven a poner sobre la mesa una pregunta que requiere respuestas: ¿en qué condiciones están funcionando hoy las escuelas de Catamarca?



