El concejal capitalino celebró el debate que volvió a instalarse en torno a la defensa de la propiedad privada, que ayer obtuvo media sanción en el senado de la nación. En la previa, figueroa se pronunció en sus redes y llevo el debate al recinto capitalino, denunciando una crisis habitacional, encendiendo el debate con el Concejal Gustavo Aguirre y Matias Funes sobre distintas normas nacionales que, a su entender, durante años avanzaron sobre el ejercicio pleno del derecho de propiedad en la Argentina.
A través de sus intervenciones, Figueroa puso el foco en la necesidad de revisar el alcance de regulaciones vinculadas a la «Ley de Tierras», denuncio el crecimiento a pasos sostenidos de «Asentamientos en la rivera del Rio del Valle» donde hay niños comiendo de la basura. Destacó el cambio de orientación política que busca colocar nuevamente al derecho de propiedad como uno de los pilares de la seguridad jurídica. Consultado argumento:
“Celebro que volvamos a discutir algo que nunca debería haber estado en discusión: que la propiedad privada debe ser respetada. El que trabajó, compró una tierra y tiene un título de propiedad tiene que tener la tranquilidad de que el Estado va a proteger su derecho y no transformarse en quien permanentemente lo limite”, sostuvo Figueroa.
El edil señaló que durante los últimos años se sancionaron normas que, bajo distintas finalidades sociales, ambientales o regulatorias, establecieron «fuertes restricciones sobre inmuebles privados», generando un debate acerca de los límites que debe tener la intervención estatal.
En ese sentido, mencionó el régimen de integración sociourbana de barrios populares, que contempla la suspensión de desalojos en determinados inmuebles incorporados al RENABAP y mecanismos de expropiación; las restricciones impuestas sobre terrenos afectados por incendios; y la Ley de Tierras Rurales, que limita la adquisición de tierras por extranjeros.
Figueroa aclaró que discutir estas normas «no significa desconocer la necesidad de proteger el ambiente ni desentenderse de las familias que atraviesan situaciones de vulnerabilidad, todo lo contrario hay que ocuparse, invisibilizarlos no soluciona el problema.
“Si el Estado entiende que una familia necesita una vivienda, debe generar una política habitacional. Si considera necesario proteger determinado territorio, debe establecer mecanismos razonables para hacerlo. Lo que no corresponde es solucionar los problemas del Estado trasladándole toda la carga al propietario privado”, afirmó.
Para el concejal, la discusión adquiere particular importancia porque el «artículo 17 de la Constitución Nacional establece que la propiedad es inviolable» y que nadie puede ser privado de ella sino en virtud de sentencia fundada en ley, mientras que la expropiación por causa de utilidad pública debe ser calificada por ley y previamente indemnizada.
En sus intervenciones, Figueroa también planteó que la defensa de la propiedad privada excede la situación de los grandes propietarios rurales o empresarios.
“Cuando hablamos de propiedad privada no hablamos solamente de grandes campos. Hablamos de la casa de una familia, de un terreno comprado con años de ahorro, de un pequeño productor, de un comerciante. La seguridad jurídica tiene que ser la misma para todos”, expresó.
Asimismo, sostuvo que «la protección ambiental y el derecho de propiedad no deben plantearse necesariamente como principios incompatibles», sino que el desafío consiste en encontrar regulaciones proporcionadas que permitan proteger el interés colectivo sin vaciar de contenido los derechos individuales.
Finalmente, Figueroa celebró que estas discusiones vuelvan a formar parte de la agenda pública y llamó a dar un debate sin prejuicios:
“Durante demasiado tiempo se instaló la idea de que defender la propiedad privada era defender un privilegio. Es exactamente al revés: la propiedad es una garantía frente al poder. Sin reglas claras, sin seguridad jurídica y sin respeto por lo que legítimamente pertenece a cada ciudadano, es muy difícil hablar de libertad, inversión o progreso.”
“La Argentina necesita recuperar una regla sencilla: lo tuyo es tuyo, y el Estado está para proteger ese derecho, no para desconocerlo”, concluyó Figueroa.



