El procedimiento se realizó en el pabellón N° 11, sector Norte. También secuestraron un teléfono celular Motorola. Un interno manifestó espontáneamente que los elementos eran de su propiedad. Intervino la Dirección de Drogas Peligrosas y se dio aviso a la Fiscalía Federal.
Un procedimiento de requisa realizado durante la mañana en el Servicio Penitenciario terminó con el secuestro de 83 pequeños envoltorios que contenían una sustancia blanquecina, además de un teléfono celular. El hallazgo se produjo en una celda del pabellón N° 11, sector Norte.
De acuerdo con la información a la que tuvo acceso este medio, el operativo comenzó aproximadamente a las 7:20, cuando el personal penitenciario llevó adelante una requisa de mobiliarios y sectores comunes del pabellón.
Durante la inspección de la celda N° 06, los agentes encontraron un envoltorio que contenía otros 83 paquetes de menor tamaño, ocultos en un orificio ubicado en el cielorraso. En el mismo procedimiento también se secuestró un teléfono celular marca Motorola, de color gris.
Según consta en el informe del procedimiento, un interno identificado como Jonathan Gabriel Pihuala se presentó espontáneamente y manifestó que los elementos encontrados eran de su propiedad.
La sospecha de una importante cantidad de estupefacientes
Uno de los aspectos que rodean el procedimiento es la presunta cantidad y calidad de la sustancia secuestrada. Según información aportada a este medio por una fuente, el material podría corresponder a aproximadamente un kilogramo de droga de alta pureza.
Sin embargo, hasta el momento no se cuenta con una confirmación oficial sobre la naturaleza de la sustancia, su peso definitivo ni su composición. Para determinarlo será necesario contar con las pruebas de campo y los posteriores análisis periciales.
Intervención de Drogas Peligrosas y la Justicia Federal
Una vez finalizado el procedimiento, aproximadamente a las 8:40, los elementos secuestrados y el interno fueron trasladados a la Oficina del Oficial de Servicio, ubicada en la Torre Central.
Posteriormente, se realizó una comunicación telefónica con el doctor Raúl Córdoba, quien, tras ser informado de lo sucedido, dispuso la intervención de la Dirección de Drogas Peligrosas para realizar las pruebas de campo correspondientes y comunicar la novedad a la Fiscalía Federal.
Por disposición de seguridad, el interno fue trasladado y alojado en el pabellón N° 07, sector Sur, bajo medida cautelar.
El procedimiento abre interrogantes sobre las circunstancias en las que los elementos llegaron hasta el interior de la celda, cómo ingresaron al establecimiento penitenciario y si existen otras personas vinculadas con el hecho.
La investigación deberá determinar ahora qué sustancia fue secuestrada, cuál es su peso real y las eventuales responsabilidades penales que pudieran surgir.



