Los concejales Figueroa y Sopaga presentaron un proyecto de ordenanza que propone un cambio profundo en el uso del espacio público en la ciudad, estableciendo como regla general un régimen de estacionamiento libre, gratuito y sin privilegios.
La iniciativa apunta directamente a terminar con una práctica instalada durante años: la apropiación indebida de la vía pública mediante espacios “reservados” sin control, sin fundamento claro y, en muchos casos, sin respaldo legal. La iniciativa plantea un sistema integral que elimina las reservas injustificadas, ordena las excepciones y garantiza que cualquier restricción al uso del espacio público tenga fundamento legal, control ciudadano y plena publicidad.
“Hoy en Catamarca hay sectores donde estacionar depende más del privilegio que de la ley. Eso se terminó. La calle no es de los funcionarios, ni de organismos, ni de unos pocos. Es de todos los vecinos”, expresó el concejal Diego Figueroa.
El proyecto establece que el estacionamiento en la vía pública será, como principio, libre y gratuito, salvo en casos excepcionales debidamente justificados, como personas con discapacidad, servicios de emergencia, transporte público o situaciones específicas de interés público.
Además, dispone la eliminación progresiva de todos aquellos espacios reservados que no tengan respaldo normativo o que respondan a criterios discrecionales, terminando con las prácticas de “apropiación” del espacio público por parte de organismos, instituciones o particulares.
Uno de los ejes centrales de la iniciativa es la transparencia, cada espacio de estacionamiento preferencial deberá contar con cartelería oficial que indique la norma que lo autoriza, incorporando un código QR que permita a cualquier vecino acceder directamente a esa información.
“Si un espacio está reservado, el vecino tiene que poder saber por qué, quién lo autorizó y hasta cuándo. Sin información, hay privilegio. Con información, hay control”, agregó Sopaga.
El proyecto también incorpora un relevamiento integral de todas las reservas existentes en la ciudad, incluyendo aquellas otorgadas de manera apócrifa, a fin de garantizar que se mantengan únicamente las legítimas y necesarias, evitando abusos y «avivadas» sin afectar derechos.
A su vez, se crea un Registro Público Digital de Estacionamiento, de acceso libre, donde cualquier ciudadano podrá consultar en tiempo real qué espacios están reservados, bajo qué norma y en qué condiciones.
En materia urbana, la ordenanza también obliga al Municipio a relevar y corregir la cartelería de calles, eliminando inconsistencias que hoy generan desorden y afectan tanto a vecinos como a servicios de emergencia.
Otro punto clave del proyecto es la regulación del acceso a cocheras particulares, estableciendo criterios claros para evitar conflictos entre vecinos y garantizar el ingreso y egreso de vehículos, sin permitir la apropiación indebida de la vía pública.
“Este proyecto no crea privilegios nuevos, los elimina. No restringe derechos, los ordena. No complica al vecino, lo protege”, señalaron desde el bloque.
Finalmente, la iniciativa incorpora mecanismos de control institucional y participación ciudadana, permitiendo a los vecinos denunciar irregularidades y obligando al Ejecutivo Municipal a rendir cuentas sobre la implementación del sistema.
“Queremos una ciudad ordenada, transparente y justa. Donde estacionar no sea un problema ni un privilegio, sino un derecho en condiciones de igualdad”, concluyó Figueroa.



