La Municipalidad de la Capital viene ejecutando, desde hace varios meses, una fuerte inversión en la infraestructura urbana de la ciudad a través de dos frentes de trabajo simultáneos: el Plan Integral de Recuperación Vial, destinado a la optimización de avenidas principales, y el Plan de Bacheo Intensivo, enfocado en la reparación de arterias en diversos barrios de la ciudad.
En este marco de recuperación urbana, la Dirección de Infraestructura Urbana, dependiente de la Secretaría de Urbanismo e Infraestructura, concluyó recientemente los trabajos de repavimentación en la calle Maipú Norte, específicamente en el tramo afectado por una falla persistente de agua en la intersección con la calle Choya.
Las tareas realizadas incluyeron limpieza general, remoción de la calzada de hormigón dañada y de los cordones cuneta, para dar paso a una obra integral que sumó una dársena de hormigón, nuevos cordones cuneta y una mejora estructural en las pendientes para optimizar el escurrimiento pluvial, empleando hormigón armado para garantizar una mayor durabilidad del sector.
Sobre la ejecución de esta obra, el secretario de Urbanismo y Arquitectura, Javier Varela, explicó que la demora en la habilitación al tránsito obedeció a una cuestión técnica indispensable para asegurar la calidad final del pavimento: «El hormigón tarda unos 28 días en tomar su máxima dureza, por eso es que, al tratarse de trabajos realizados íntegramente con este material, la habilitación definitiva requirió de ese tiempo prudencial de fraguado».
El funcionario detalló que la elección de este compuesto fue una medida estratégica ante el daño constante que sufre el suelo por la humedad, señalando que la decisión de hacerlo con pavimento rígido fue ampliamente analizada, dado que para el asfalto el agua representa el peor enemigo y, a pesar de que previamente se había reasfaltado y bacheo la zona en reiteradas ocasiones, las filtraciones deterioraba rápidamente todo lo que se había reparado.
Respecto a la causa de esta problemática, que persiste a pesar de las notables mejoras en la calzada, Varela señaló que desde el municipio se han realizado todos los esfuerzos posibles por las vías legales para encontrar una solución definitiva al origen del agua.
«Hemos hecho todas las denuncias pertinentes ante la Provincia y la Policía Ambiental, y trabajamos de manera conjunta con la empresa Aguas de Catamarca para poder identificar este inconveniente que es constante. Recorrimos calles, pasajes y diversos sectores de la zona, hasta que encontramos en un sitio baldío una pérdida de agua muy importante que aparentemente sería el origen de la filtración», explicó el secretario.
Sin embargo, el funcionario advirtió sobre la barrera legal que enfrenta el Estado para erradicar el problema de fondo, aclarando que ningún organismo público puede ingresar a un predio privado a solucionar estos inconvenientes de forma directa, motivo por el cual, mientras se aguarda una resolución legal sobre el predio particular, la municipalidad optó por esta robusta obra de ingeniería para salvaguardar la transitabilidad y la seguridad de todos los vecinos.
Con esta importante intervención, la comuna capitalina pretende transformar la conectividad urbana, priorizando la calidad de los materiales sobre soluciones de carácter transitorio. A pesar de los desafíos y factores externos que complejizan las tareas diarias, la gestión municipal, al frente del intendente Gustavo Saadi, mantiene su postura de continuar con el cronograma de mejoras planificado para los distintos puntos de la ciudad, trabajando de manera sostenida para que cada sector de la Capital cuente con calles mucho más seguras, resistentes y funcionales que aporten de forma directa al bienestar y la calidad de vida de todos los vecinos.



