Lo imputaron, cuestionaron públicamente su actuación, intentaron limitar su intervención y ahora enfrenta un procesamiento que su defensa considera jurídicamente prescripto. Pero Alfredo Aydar sigue dentro de una de las causas financieras más explosivas de Catamarca. La pregunta que vuelve a instalarse es inevitable: ¿por qué genera tanta incomodidad un abogado que representa a cientos de damnificados y reclama que se investigue dónde terminó el dinero?
La historia parece repetirse.
Desde febrero de 2023, el abogado Alfredo Aydar, el principal querellante de la causa Adhemar Capital, atraviesa una sucesión de enfrentamientos judiciales que corren en paralelo con su actividad como representante de damnificados y con sus denuncias públicas contra funcionarios, empresarios y personas vinculadas al poder político de Catamarca.
La primera ofensiva judicial llegó a partir de una denuncia formulada por una gerente de Adhemar Capital. En febrero de 2023, Aydar fue imputado por amenazas, encubrimiento y prevaricato. Tres años después, aquella investigación continúa produciendo consecuencias judiciales.
Hoy el escenario es todavía más delicado.
El juez federal Miguel Ángel Contreras dispuso recientemente el procesamiento de Aydar por presunto prevaricato y encubrimiento agravado y ordenó trabar un embargo de $5.000.000 (cinco millones de pesos). La defensa de Aydar apeló y sostiene que la imputación es jurídicamente improcedente porque los delitos estarían prescriptos.
El abogado Iván Sarquís, integrante de la defensa, fue categórico públicamente: sostuvo que Aydar está incorrectamente imputado y que los delitos investigados prescribieron. Según su explicación, la Fiscalía habría dejado transcurrir los plazos y posteriormente habría modificado la base fáctica de la acusación para continuar con el expediente. Esa posición deberá ahora ser revisada por la instancia judicial correspondiente.
TRES AÑOS DESPUÉS, LA MISMA BATALLA
La defensa recuerda un dato central: Aydar ya había comparecido por estos hechos en febrero de 2023.
Cuando volvió a ser convocado a indagatoria en junio de este año, se abstuvo de declarar y sus abogados Diego Quinteros Martínez e Iván Sarquís cuestionaron la procedencia jurídica de la nueva convocatoria. La defensa sostuvo entonces que existían planteos pendientes y que los delitos atribuidos estaban prescriptos.
Pero existe otro elemento que vuelve particularmente sensible esta historia.
Mientras avanzaba el expediente contra Aydar, el abogado continuó actuando en representación de damnificados de Adhemar Capital y cuestionando públicamente diferentes decisiones adoptadas dentro de la megacausa.
Aydar apeló sobreseimientos dictados por la Justicia Federal de Catamarca respecto de distintas personas investigadas y llevó esos cuestionamientos ante la Cámara Federal de Tucumán. En agosto confirmó públicamente que trabajaba sobre el memorial de agravios correspondiente.
Es decir, mientras un expediente penal avanzaba contra el principal abogado querellante que cuestiona decisiones de la Justicia Federal, ese mismo abogado continuaba litigando y defendiendo víctimas contra resoluciones favorables a personas investigadas dentro del universo Adhemar.
EL ENFRENTAMIENTO CON VEHILS RUIZ
El enfrentamiento entre Aydar y el fiscal federal Rafael Vehils Ruiz dejó hace tiempo de ser silencioso.
Aydar llegó a promover su recusación alegando “enemistad manifiesta”, planteo que finalmente fue rechazado por el Tribunal Oral Federal por razones procesales y de legitimación.
Vehils Ruiz, por su parte, también respondió públicamente a Aydar. En declaraciones recogidas por El Ancasti calificó manifestaciones del querellante como “temerarias y maliciosas”.
Ya no se trataba solamente de una diferencia jurídica. El conflicto había llegado abiertamente a los medios.
TAMPOCO QUEDÓ AFUERA DEL JUICIO
Otro episodio significativo ocurrió con la representación de las víctimas en el juicio oral.
Aydar impulsó la unificación de distintas querellas bajo la representación del abogado catamarqueño Diego Quinteros Martínez. Finalmente, el Tribunal Oral Federal dispuso esa unificación.
La consecuencia concreta es importante: las víctimas representadas por ese sector de la querella conservaron presencia en el proceso mediante Quinteros Martínez.
Aydar, por lo tanto, no desapareció del escenario Adhemar.
LA RUTA DEL DINERO, EL VERDADERO NÚCLEO DEL CONFLICTO
Pero para el entorno del querellante existe una cuestión todavía más profunda.
Aydar viene sosteniendo públicamente que la investigación debe concentrarse en reconstruir íntegramente la ruta del dinero de Adhemar Capital y determinar qué ocurrió con los activos que, según sus presentaciones, habrían circulado por diferentes estructuras financieras y patrimoniales.
La existencia, alcance y valor probatorio de esos informes de la Ruta del Dinero presentados por Aydar, deberán ser determinados judicialmente. Pero el planteo político y judicial del querellante es claro; la causa no puede agotarse en determinar responsabilidades penales individuales sin esclarecer también dónde terminó el patrimonio captado a los inversores y qué bienes pueden recuperarse para las víctimas.
Ese interrogante sigue siendo decisivo. ¿Dónde está el dinero?
EL FACTOR POLÍTICO
A partir de allí aparece el capítulo más explosivo de la confrontación.
Aydar vinculó públicamente sus problemas judiciales con las denuncias y pedidos de investigación que viene realizando respecto de figuras relacionadas con el poder político catamarqueño.
Entre ellas aparecen sus cuestionamientos hacia Andrés Jalil, conocido como “El Tronco”, hermano del gobernador Raúl Jalil, y distintos planteos vinculados con personas relacionadas con la causa Adhemar.
San Fernando Digital aclara que esas vinculaciones forman parte de la hipótesis y de las denuncias sostenidas por Aydar y no constituyen hechos judicialmente acreditados por el solo hecho de haber sido denunciados.
Precisamente por eso existe una pregunta que merece respuesta institucional y no consignas.
¿Las actuaciones penales contra Aydar son simplemente la consecuencia ordinaria de una investigación judicial o existe una relación entre la intensidad de esa persecución penal que denuncia su defensa y las investigaciones y acusaciones que el querellante viene impulsando contra sectores poderosos de Catamarca?
La respuesta debe surgir de los expedientes.
UNA CAUSA QUE AHORA LLEGARÁ A LA CÁMARA
El procesamiento dispuesto por el juez Miguel Ángel Contreras no está firme.
La defensa confirmó que apeló y sostiene que la acción penal se encuentra prescripta. Sarquís confirmó públicamente que, a criterio de la defensa, no puede reactivarse una acusación una vez vencidos los plazos legales.
Será entonces la instancia revisora la que deberá analizar los argumentos, y allí podrá definirse una cuestión mucho mayor que la situación personal de Alfredo Aydar.
Porque si la Cámara concluyera que efectivamente existió prescripción, inevitablemente deberá explicarse cómo un expediente que la defensa considera jurídicamente extinguido terminó años después en un procesamiento y un embargo contra uno de los querellantes más confrontativos de la causa Adhemar.
Y si, por el contrario, la Justicia considera vigente la acción penal, tendrá que fundamentar por qué.
AYDAR SIGUE ADENTRO
Hay algo que al menos hasta ahora, resulta verificable, después de más de tres años de enfrentamientos, recusaciones, imputaciones, cuestionamientos mediáticos y disputas procesales, Aydar continúa litigando alrededor del expediente Adhemar Capital y cuestionando decisiones adoptadas durante su investigación.
No consiguieron que desapareciera del debate público.
No consiguieron terminar con los planteos de las víctimas que representa.
Y tampoco consiguieron impedir que decisiones tomadas en la causa fueran sometidas a revisión.
Ahora la discusión llegará nuevamente a una instancia superior.
Porque detrás del expediente contra Aydar existe una pregunta mucho más incómoda para todo el sistema.
¿QUIÉN INVESTIGA LA RUTA DEL DINERO Y DÓNDE TERMINÓ EL PATRIMONIO DE LAS VÍCTIMAS?
Mientras esa respuesta no aparezca, cualquier ofensiva judicial contra uno de los querellantes que insiste en formular esa pregunta inevitablemente quedará sometida al máximo escrutinio público.



