El concejal Diego Martín Figueroa, junto a su par Débora Eleonora Sopaga, presentaron un proyecto en el Concejo Deliberante de la Capital para que el municipio intervenga como contralor de una práctica «abusiva», cada vez más extendida en el sistema de salud privado: el cobro de “sobreturnos”, plus médicos sin factura y la exigencia de dobles órdenes de consulta en OSEP y otras obras sociales.
“El vecino que paga su obra social todos los meses, cumple con sus obligaciones, y aun así le dicen que si no paga un plus en efectivo no consigue turno. Eso no es un servicio de salud, es un sistema que discrimina según la billetera”, expresó Figueroa.
«No desconocemos la crisis que atraviesan nuestros médicos con OSEP y otras OS, pero el hilo no se puede cortar por el mas vulnerable y que se pague con la vida, quizas, esta crisis del sistema.
El proyecto solicita al Departamento Ejecutivo Municipal que, a través de la Secretaría de Salud y en coordinación con Protección Ciudadana, intervenga de manera inmediata para relevar la situación, realizar inspecciones y avanzar en el control de estas prácticas que afectan directamente el acceso equitativo a la atención médica.
Desde el bloque señalaron que no se trata de casos aislados, sino de un mecanismo que se ha naturalizado y que obliga a los vecinos contribuyentes a pagar dos veces por un mismo servicio, primero a través de su cobertura médica, y luego mediante cobros «informales» que ni siquiera son facturados.
“Acá hay un problema grave, desigualdad en el acceso a la salud, cobros en negro y un sistema que termina castigando al que menos tiene. El Estado no puede seguir mirando para otro lado”, sostuvo el concejal.
La iniciativa también apunta a que el Municipio articule con las autoridades provinciales para abordar la problemática de manera integral, y exige un informe detallado sobre la cantidad de inspecciones, irregularidades detectadas y medidas adoptadas.
“Estamos hablando de algo básico, que un vecino pueda atenderse sin tener que elegir entre su salud o su bolsillo. La salud no puede funcionar con lógica de privilegios”, aporto Sopaga.



