En las instalaciones de la Biblioteca «Dr. Dardo Mario Aguirre» de la Cámara de Senadores, se llevó a cabo la conferencia y presentación del Sensor Portátil de Arsénico en Agua, un innovador avance tecnológico destinado a la salud pública y el cuidado del medio ambiente.
El encuentro estuvo encabezado por la subsecretaria administrativa del Senado, Alina Chaile, junto a equipos técnicos y miembros de la comunidad.
La disertación central estuvo a cargo de la Dra. Daiana Reartes, joven científica catamarqueña egresada de la Universidad Nacional de Catamarca (UNCA), quien desarrolló este proyecto junto a investigadoras del Departamento de Fisicoquímica de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) y del Conicet.
Durante la jornada, y por iniciativa de la Cámara de Senadores, se hizo entrega de un especial reconocimiento a la Dra. Reartes por su valioso aporte científico y su compromiso con el bienestar social.
Ciencia al servicio de la salud
Según explicó la investigadora, el sensor fue producto de su etapa como becaria doctoral en la UNC y nació con el claro objetivo de aportar un dispositivo útil que logre mejorar la calidad de vida de las personas. «La exposición prolongada al arsénico se correlaciona con una amplia diversidad de efectos perjudiciales para la salud, pudiendo producir cáncer de piel, pulmón y de mama, entre otros», advirtió Reartes, señalando que el sistema fue validado tanto en Córdoba como en Catamarca debido a la presencia histórica y natural de este compuesto en la región, vinculada a la formación de la Cordillera de los Andes.
Una de las principales ventajas de esta innovación es que evita la dependencia de laboratorios complejos y costosos equipos importados. El dispositivo funciona de manera similar a un test rápido: consiste en una tira reactiva del tamaño de un pendrive en la cual se coloca una mínima muestra de apenas 50 microlitros (equivalente a una gota de agua). En tan solo tres minutos, el sistema arroja la medición in situ, siendo capaz de detectar concentraciones desde una parte por billón (1 ppb) hasta mil ppb. Esto permite identificar niveles incluso por debajo del límite máximo de 10 ppb establecido por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para el consumo humano.
Actualmente, el proyecto se encuentra en etapa de patentamiento con la intención inicial de que sea implementado por organismos encargados de la potabilización y el control sanitario, previendo a futuro su comercialización y venta libre.
Finalmente, la científica describió las dificultades actuales que afronta el sector en el país, manifestando que «hoy por hoy uno se tiene que acomodar con lo que tiene y con lo que le alcanza para comprar, ya que los financiamientos están todos dados de baja».



