El concejal Diego Figueroa presentó un Proyecto de Comunicación solicitando al Departamento Ejecutivo Municipal la realización de un relevamiento integral de todos los barrios, calles, pasajes, avenidas, plazas, plazoletas, rotondas y espacios públicos que actualmente carecen de denominación oficial dentro de la ciudad de San Fernando del Valle de Catamarca.
La iniciativa surge a partir de numerosos reclamos vecinales y de situaciones que evidencian una realidad que afecta diariamente a cientos de familias: calles sin nombre, espacios públicos sin identificación y sectores enteros de la ciudad que continúan siendo ubicados mediante referencias informales, generando inconvenientes para vecinos, servicios de emergencia, repartidores, empresas de transporte, organismos públicos y privados.
“Parece un detalle menor hasta que una ambulancia pierde tiempo buscando una dirección, un vecino no puede recibir una notificación judicial, un comerciante tiene dificultades para registrar su actividad o una familia debe explicar permanentemente cómo llegar a su casa porque la calle donde vive no tiene nombre”, señaló Figueroa.
El proyecto solicita que el Municipio identifique y georreferencie todos los espacios públicos sin denominación oficial, elaborando un informe detallado que permita conocer la verdadera magnitud del problema y avanzar posteriormente en procesos de regularización, nomenclatura y señalización urbana.
El edil sostuvo que una ciudad moderna no puede seguir creciendo de manera desordenada y que la correcta identificación de calles y espacios públicos constituye una herramienta básica de planificación urbana.
“No se puede administrar lo que ni siquiera está identificado. Antes de hablar de ciudades inteligentes, aplicaciones o modernización del Estado, debemos resolver cuestiones elementales. Hay vecinos que viven hace años en sectores donde las calles no tienen nombre y eso genera problemas reales todos los días”, afirmó.
Asimismo, destacó que la falta de nomenclatura oficial impacta directamente en la labor de ambulancias, bomberos y fuerzas de seguridad, además de dificultar el funcionamiento de plataformas digitales de navegación, transporte y logística.
La propuesta también plantea la participación de los vecinos y centros vecinales en el proceso de identificación de los espacios públicos, con el objetivo de construir un relevamiento preciso y representativo de la realidad de cada barrio.
“Las calles, plazas y espacios públicos no son solamente un nombre en un cartel. Son parte de la identidad de cada comunidad. Identificarlos correctamente es ordenar la ciudad, mejorar los servicios y reconocer la historia y la identidad de nuestros vecinos”, concluyó Figueroa.
Con esta iniciativa se busca dar el primer paso hacia una actualización integral de la nomenclatura urbana de la Capital, permitiendo que todos los sectores de la ciudad puedan ser correctamente identificados, localizados y reconocidos dentro del ejido municipal.



