Una nueva grieta se profundiza en el conflicto docente catamarqueño. Mientras se reanudaba la mesa salarial en las últimas horas entre el Gobierno provincial y la Intersindical docente, la expectativa de una solución concreta volvió a diluirse. La jornada estuvo marcada por idas y vueltas que terminaron en un sorpresivo levantamiento del paro por parte de la Intersindical, pese a la ausencia de una propuesta formal del Ejecutivo.
Durante el primer encuentro, los gremios no recibieron ni una oferta salarial ni respuestas al petitorio presentado. Esta falta de avances había motivado el anuncio de un paro de 48 horas para el jueves y viernes. Sin embargo, tras una segunda convocatoria del Gobierno en horas de la tarde —en la que se prometió presentar una oferta «en las próximas horas»—, la Intersindical decidió dar marcha atrás con la medida de fuerza, sin haber logrado ningún avance concreto.
La decisión generó una inmediata reacción entre los sectores autoconvocados, que durante la noche emitieron un duro comunicado denunciando la actitud de la dirigencia gremial y convocando a una nueva movilización para este miércoles 9 de Julio, a las 16 horas, en la Plaza de la Estación (Capital), además de réplicas en distintas localidades del interior.

“La Intersindical levantó la medida de manera unilateral, dándole la espalda nuevamente a las bases docentes”, comienza el comunicado de los Autoconvocados, que acusan a los sindicatos tradicionales de convalidar las maniobras dilatorias del Ejecutivo. “Advertimos sobre una nueva entrega de nuestras condiciones de vida y un nuevo ajuste sobre nuestro salario”, expresan.
En el mismo texto, remarcan que la verdadera lucha está en manos de los docentes autoconvocados “desde las bases, las asambleas y las escuelas”, y exigen un aumento salarial del 50%, en blanco y al básico, sin más postergaciones.
La movilización del próximo miércoles promete ser un nuevo capítulo de un conflicto que no cede. Mientras el Gobierno busca ganar tiempo con promesas, y los gremios formales ensayan una estrategia de contención, los sectores autoconvocados crecen en visibilidad y organización, dispuestos a sostener la protesta en las calles.


