La escena política en Valle Viejo sumó un nuevo capítulo de conflicto tras la desvinculación del exdirector del Cine Teatro municipal, Lucas Salas, quien decidió romper el silencio con fuertes cuestionamientos hacia la gestión de la intendenta Susana Zenteno.
Lejos de limitarse a un reclamo personal, el planteo del exfuncionario expuso una serie de tensiones internas que atraviesan al oficialismo local. En un mensaje difundido públicamente, Salas dejó entrever un esquema de funcionamiento que, según su visión, prioriza vínculos personales por sobre criterios de gestión, al tiempo que cuestionó la falta de explicaciones formales sobre su salida.
El episodio pone en discusión no solo las formas de conducción política dentro del municipio, sino también los mecanismos de toma de decisiones y la relación entre los equipos técnicos y la conducción política. En ese sentido, el exdirector sugirió que su desplazamiento estaría vinculado a diferencias en torno al desempeño de personal con lazos familiares dentro de la estructura municipal.
Pero el conflicto no se agota en la disputa política. En su descargo, Salas también describió un escenario de precariedades estructurales en el Cine Teatro, con problemas edilicios, sanitarios y técnicos que —según indicó— fueron advertidos sin obtener respuestas. Estas declaraciones abren interrogantes sobre las condiciones en las que se desarrollan las actividades culturales en uno de los espacios públicos más relevantes del departamento.
En paralelo, el caso vuelve a poner bajo la lupa el uso de la figura de “renuncias a disposición”, una práctica habitual en cargos políticos que, si bien es legal, suele generar controversia cuando se activa sin instancias previas de diálogo o evaluación pública de gestión.
Hasta el momento, desde el Ejecutivo municipal no hubo una respuesta oficial a las acusaciones. El silencio institucional, en un contexto de creciente exposición mediática, no hace más que alimentar las especulaciones políticas y profundizar el clima de incertidumbre.
En un año atravesado por reacomodamientos y tensiones dentro de los oficialismos locales, el conflicto en Valle Viejo podría tener derivaciones que excedan el plano administrativo y se proyecten en el escenario político del departamento.



