La diputada provincial de La Libertad Avanza cuestionó el rol de los legisladores del interior, apuntó contra la gestión provincial y aseguró que Santa María atraviesa graves problemas en materia de salud, agua, ambiente y educación. También denunció un clima de presión política que, según afirmó, desalienta a vecinos y comerciantes a reclamar.
La diputada provincial por La Libertad Avanza (LLA), Alba Aguirre, oriunda de Santa María, realizó un fuerte diagnóstico político y social del departamento durante su participación en Exceso en Política, donde reivindicó su decisión de ingresar a la política desde un espacio opositor y cuestionó duramente al oficialismo provincial.
Aguirre sostuvo que su llegada a la Legislatura respondió a la necesidad de representar a un departamento que, según su mirada, no logra avanzar debido a la existencia de una oposición “obsecuente”. En ese sentido, definió su tarea parlamentaria como la de ejercer una “verdadera oposición”, aun cuando eso implique incomodar al poder político.
“Yo acepté esta candidatura porque sentía que Santa María no avanzaba”, planteó la legisladora, al explicar las razones que la llevaron a incorporarse a LLA. También remarcó que no forma parte de la denominada “casta” política tradicional y que su origen en el interior le permite conocer de primera mano las dificultades que atraviesan los vecinos.
Uno de los principales cuestionamientos de Aguirre estuvo dirigido al funcionamiento de la representación legislativa de los departamentos del interior.

La diputada consideró que muchos legisladores terminan limitando su actividad a la presentación de proyectos de declaración, sin avanzar sobre las necesidades concretas de las comunidades que representan.
Desde su perspectiva, diputados y senadores deberían tener una presencia mucho más activa en sus departamentos y utilizar sus herramientas institucionales para reclamar respuestas ante problemáticas estructurales.
“Los vecinos necesitan soluciones, no solamente declaraciones”, fue el eje de su planteo.
Al referirse específicamente a la realidad de Santa María, Aguirre enumeró cuatro grandes problemáticas: la falta de agua, la situación ambiental, la salud pública y la educación.
La escasez de agua, según explicó, no constituye un problema reciente, sino una dificultad histórica que continúa sin encontrar una solución definitiva.
A esta situación agregó una preocupación ambiental vinculada a la ausencia de un sistema adecuado que genera contaminación de las napas subterráneas, la fuente de abastecimiento de agua para la población.
La legisladora cuestionó además la gestión provincial y sostuvo que, en determinados casos, programas y recursos provenientes de Nación son utilizados por el Gobierno provincial para desarrollar acciones que luego son presentadas como iniciativas propias.
La salud pública fue uno de los puntos más críticos de su exposición.
Aguirre aseguró que el hospital de Santa María enfrenta dificultades relacionadas con la falta de profesionales y de insumos básicos, situación que —según señaló— lleva a numerosos habitantes del departamento a trasladarse hasta Tucumán para acceder a determinadas prestaciones médicas.
En ese sentido, destacó la necesidad de fortalecer el sistema sanitario local y cuestionó las condiciones de infraestructura existentes.
Aguirre sostuvo que existen obras anunciadas por el oficialismo que, a su entender, no resuelven los problemas estructurales de las comunidades y terminan funcionando como anuncios vinculados a los procesos electorales.
En ese contexto, reclamó mayor transparencia en la planificación, ejecución y comunicación de las obras públicas, y pidió que las inversiones estén orientadas a resolver necesidades concretas de los vecinos.
En el tramo más político de la entrevista, Aguirre aseguró que en el interior provincial existe un clima de presión y temor frente al poder político.
Según afirmó, algunos vecinos y comerciantes evitarían manifestarse públicamente o reclamar soluciones por temor a posibles represalias laborales, económicas o personales.
La diputada planteó que esa situación limita la participación ciudadana y dificulta que determinadas problemáticas sean visibilizadas públicamente.
Para Aguirre, precisamente allí adquiere mayor importancia el rol de una oposición que no dependa del oficialismo y que esté dispuesta a plantear cuestionamientos aun cuando resulten incómodos.



