La discusión en torno a la presencia de “trapitos” y cuida coches durante la Fiesta del Poncho sumó un nuevo capítulo de tensión política en Catamarca. Esta vez, el ex candidato a concejal y actual dirigente político, Kasim Assad, salió al cruce de los ediles de La Libertad Avanza, Diego Figueroa y Eleonora Sopaga, tras sus cuestionamientos sobre el rol del Estado frente a esta problemática.
La polémica se desató luego de que los concejales libertarios plantearan en redes sociales: “Si los trapitos garantizan seguridad y ordenan el tránsito, ¿para qué está el Estado?”, poniendo en duda la intervención estatal en el control del espacio público durante el evento.
En respuesta, Assad utilizó sus propias redes para cuestionar con dureza la interpretación de los ediles. “Dijeron que ‘colaboran’ y ‘ayudan’ a ordenar el tránsito —y de paso se les permite trabajar, ya que todo lo que recaudan es para ellos—, no que sólo están ellos para eso y que el Estado con el personal de tránsito no hace nada”, aclaró el dirigente, marcando una diferencia conceptual sobre el rol complementario de estos trabajadores informales.

El tono del descargo fue escalando con críticas directas hacia los representantes libertarios. “Uds. libertarios tienen muy poco sentido común y capacidad de interpretación y, obviamente, cero empatía”, disparó Assad, en un mensaje que también incluyó cuestionamientos a la práctica de presentar pedidos de informes. “Dejen de tirar bombas al aire y después solicitar pedidos de informes por cualquier cosa, no sean payasos”, añadió.
En el tramo más filoso de su publicación, Assad apuntó directamente contra el concejal Figueroa, vinculándolo con el caso de Edgar Adhemar Bachiani, investigado por estafas millonarias en la provincia. “Y vos, Figueroa, andá a solicitarle a tu amigo Bacchiani un pedido de informe por la plata que le robó a miles de catamarqueños”, lanzó.
Mientras tanto, la problemática de los “trapitos” continúa siendo un tema sensible que interpela tanto a las autoridades como a la dirigencia política, en una provincia donde la regulación, la inclusión social y el orden urbano siguen siendo ejes de debate sin resolución definitiva.



