Con buen marco de público, estrenos catamarqueños, invitados especiales y una programación atravesada por el concepto de la memoria histórica y la memoria ancestral, la 5° edición de Poncho Audiovisual cerró una nueva participación en la Fiesta Nacional e Internacional del Poncho.
Durante nueve jornadas, el Espacio Bicentenario del Predio Ferial recibió a cientos de espectadores que disfrutaron de proyecciones, charlas, encuentros con realizadores y propuestas que invitaron a reflexionar, emocionarse y celebrar la producción audiovisual local y nacional.
Uno de los momentos más destacados fue la charla «Animadoras argentinas en tus series favoritas: Detrás de escena de Helluva Boss y Efectos Colaterales», que reunió a una gran cantidad de público interesado en conocer el trabajo de Matilda Segura y la catamarqueña Mariana Díaz. Durante el encuentro, ambas compartieron sus experiencias dentro de la industria de la animación, hablaron sobre sus procesos creativos y brindaron herramientas y consejos a quienes buscan dar sus primeros pasos en el sector. La actividad contó además con la participación de Ezequiel Dalinger, productor del festival Anima Latina, quien respondió consultas e intercambió experiencias con los asistentes.
La producción audiovisual catamarqueña también tuvo un lugar protagónico con los estrenos, a sala llena, del cortometraje «La enredadera que trepa la araucaria», de Julieta Seco, y del documental «Antes de morir prefiero la muerte», de Malena Chabrol. Tras su proyección, esta última producción recibió las declaratorias de Interés Parlamentario por parte de la Legislatura de Catamarca y de Interés Cultural por el Concejo Deliberante de la Capital, en reconocimiento a su aporte artístico y cultural.
El Cine es Memoria
Dentro de la sección El Cine es Memoria, los documentales «1982» y «Diciembre», del realizador Lucas Gallo, propiciaron un valioso intercambio con el público luego de cada función. Las proyecciones abrieron un espacio de reflexión sobre dos acontecimientos que marcaron la historia reciente del país: la Guerra de Malvinas y la crisis de diciembre de 2001.
La programación también ofreció propuestas que ampliaron los límites del lenguaje audiovisual. La obra «Un bar de lágrimas», del grupo La Dulcera Teatro junto al realizador Fabricio Diaco, convocó a una sala colmada con una experiencia que fusionó cine y teatro y que culminó con música en vivo, charla y baile junto al público.
Una vez más, Terror en el Valle se posicionó como una de las secciones más convocantes del ciclo. La proyección del cortometraje catamarqueño «Nicasio en la Oscuridad», de Diego Yapur y Bruno Carabajal, junto con un adelanto de su próximo trabajo, despertó gran entusiasmo entre los asistentes. A ello se sumó la Muestra Federal de Cine de Terror, integrada por cortometrajes provenientes de los festivales Buenos Aires Rojo Sangre, Oberá Nocturna, Terror Córdoba, Merlo Sangriento y Nieve Roja, que reunió a numerosos seguidores del cine fantástico, de ciencia ficción y terror durante las últimas jornadas del ciclo.
Otro de los espacios que despertó gran interés fue la muestra periodística y fotográfica «Porfolio de la Memoria», resultado de un trabajo conjunto entre la Hemeroteca Municipal y la Dirección de Desarrollo Cultural, con montaje a cargo de Gabriela Brouwer. Instalada en el hall del Espacio Bicentenario, la propuesta reunió tapas de diarios locales y fotografías inéditas de Catamarca entre 1976 y 1983, invitando al público a revivir recuerdos, compartir anécdotas y reconstruir, de manera colectiva, parte de la memoria reciente de la provincia.
La última jornada contó con la visita del gobernador Raúl Jalil y de la exdiputada nacional Silvana Ginocchio, quienes recorrieron el espacio y acompañaron las actividades del ciclo.
Con una programación que despertó risas, lágrimas, reflexión y sorpresa, la 5° edición de Poncho Audiovisual volvió a demostrar el valor del cine como herramienta para preservar la memoria, fortalecer la identidad y generar encuentros entre realizadores y espectadores.



