El concejal de la Capital Diego Figueroa presentó un proyecto de ordenanza para crear el «Plan Municipal de Soterramiento Progresivo de Redes Eléctricas y de Telecomunicaciones», una iniciativa destinada a transformar de manera permanente la infraestructura urbana de San Fernando del Valle de Catamarca.
La propuesta establece que el plan sea financiado principalmente con los recursos provenientes de la «Tasa por Ocupación del Espacio Aéreo, del 6% según se estipulo en el Decreto Acuerdo Nº 1413
REGLAMÉNTESE EN FORMA PARCIAL LA LEY N° 5540, QUE RATIFICA EL
CONVENIO FISCAL MUNICIPAL que la Municipalidad ya percibe a través de la factura del servicio eléctrico de EC SAPEM y que es abonada por todos los vecinos de la ciudad.
«Los vecinos ya pagan una tasa por el uso del espacio aéreo. Es momento de que ese dinero vuelva en obras concretas que mejoren la ciudad y la calidad de vida de todos», sostuvo Figueroa.
El proyecto prevé comenzar por el casco céntrico, priorizando los sectores históricos, turísticos y comerciales, para luego avanzar progresivamente hacia los distintos barrios de la Capital conforme un Plan Maestro de ejecución plurianual.
La iniciativa contempla el soterramiento conjunto de las redes de energía eléctrica, fibra óptica, internet, telefonía y televisión, coordinando las obras entre el Municipio, EC SAPEM y las empresas prestatarias de servicios.
Figueroa destacó que el soterramiento del cableado constituye una política urbana que ya ha sido implementada en numerosas ciudades del mundo. En el caso de Brasilia, capital de Brasil, gran parte de su infraestructura eléctrica y de servicios fue concebida desde sus orígenes mediante redes subterráneas y actualmente continúa desarrollando planes de modernización y ampliación de esa infraestructura, incluyendo nuevos kilómetros de redes subterráneas en el Plano Piloto.
«Las ciudades que piensan en el futuro entienden que los cables no pueden seguir siendo parte del paisaje. Menos postes, menos contaminación visual y una infraestructura moderna significan una ciudad más segura, más atractiva para el turismo y con mayor calidad urbana», expresó.
Entre los beneficios del proyecto se destacan la eliminación progresiva de la contaminación visual; la preservación del patrimonio arquitectónico e histórico; una mayor seguridad frente a tormentas y accidentes; la reducción de cortes ocasionados por la caída de postes o árboles; la revalorización del centro histórico y de los corredores turísticos; el incremento del valor inmobiliario; una mejor planificación de futuras obras públicas.
Asimismo, el proyecto establece que toda obra integral de pavimentación, remodelación de calles o peatonalización deberá incorporar previamente los ductos subterráneos necesarios para evitar romper nuevamente el pavimento en el futuro.
«Queremos iniciar una política pública que trascienda una gestión de gobierno. No pretendemos soterrar toda la ciudad de un día para otro, sino comenzar un proceso serio, sostenido y financieramente responsable que permita que cada año Catamarca tenga más calles libres de postes y cables. Es una inversión en infraestructura, en turismo, en seguridad y en la ciudad que queremos dejar a las próximas generaciones», concluyó Figueroa.



