En el marco del proceso por el asesinato del efectivo Diego Chávez, el tribunal resolvió imponer una condena de 20 años de prisión a José Javier Aguilar, luego de que un jurado popular lo encontrara penalmente responsable del delito de homicidio simple.
La definición de la pena se concretó durante la audiencia de cesura desarrollada en la Oficina de Gestión de Audiencias (OGA), instancia en la que las partes expusieron sus argumentos sobre la sanción a aplicar tras el veredicto de culpabilidad.
Durante esa audiencia, el Ministerio Público Fiscal, representado por el fiscal Alejandro Dalla Lasta, había requerido una pena de 22 años de prisión, mientras que la querella elevó su pretensión a 23 años. En contraposición, la defensa solicitó una condena considerablemente menor, de ocho años. Finalmente, el tribunal optó por una solución intermedia al establecer la pena en dos décadas de encierro.
El caso había sido resuelto días antes por un jurado popular, que de manera unánime descartó la figura de homicidio agravado —que contemplaba prisión perpetua— y se inclinó por la calificación de homicidio simple. El eje del debate giró en torno a si el hecho debía ser agravado por la condición de policía de la víctima, postura sostenida por la acusación.
Sin embargo, la estrategia defensiva logró instalar la hipótesis de que el ataque no estuvo motivado por la investidura de Chávez como integrante de una fuerza de seguridad, argumento que terminó siendo determinante en la decisión del jurado.
El juicio que culminó con esta sentencia fue el segundo debate realizado por el mismo hecho, ya que el proceso anterior —llevado a cabo en 2024— fue anulado por la Corte de Justicia de Catamarca debido a irregularidades en la etapa de conformación del jurado.
Cabe señalar que Aguilar llegó a esta instancia en libertad y, hasta el momento, no se dispuso su detención inmediata tras la condena.
El hecho que dio origen a la causa ocurrió el 29 de abril de 2022, en el complejo habitacional Valle Chico. Según se ventiló en el debate, Chávez fue atacado con un arma blanca cuando acudió a intervenir en una situación de presunta violencia de género que involucraba a la pareja del imputado. La agresión derivó en una herida mortal en el pecho del efectivo.



