En el marco de la causa federal contra Edgar Adhemar Bacchiani y otros imputados, las querellas unificadas formalizaron su oposición a cualquier intento de restitución definitiva del vehículo BMW M5 (dominio AE146OP), actualmente bajo medidas cautelares. La presentación fue realizada ante el Tribunal Oral Federal de Catamarca por el abogado Diego O. Quinteros Martínez, en representación de las víctimas.
El planteo surge a raíz de un nuevo pedido formulado por Leonardo Nazareno Gandini, quien reclama la restitución del rodado. Sin embargo, desde la querella sostienen que no existen elementos nuevos que justifiquen revisar decisiones ya adoptadas por la Justicia, que en dos oportunidades anteriores rechazó idénticos pedidos.
Uno de los ejes centrales del escrito apunta a una cuestión procesal: si bien el traslado del pedido no fue conferido a esta parte, se advierte que ello no puede implicar una limitación al derecho de las víctimas a intervenir en un incidente que afecta directamente la posibilidad de una futura reparación económica. En ese sentido, invocan tanto la Ley de Derechos de las Víctimas como principios constitucionales de tutela judicial efectiva.
En cuanto a los antecedentes, recuerdan que el Juzgado Federal de Catamarca ya había rechazado la restitución del vehículo en agosto de 2025, decisión que quedó firme al no ser apelada. En aquella resolución se consideró que existían sospechas de que el bien podría ser producto de los delitos investigados y se destacó la necesidad de preservar su valor económico de cara al proceso penal.
La querella también subraya el momento procesal en que se produce el nuevo pedido. La causa ya cuenta con citación a juicio y se encuentra en la antesala del debate oral, instancia en la que se definirá tanto la responsabilidad penal de los imputados como el destino final de los bienes involucrados. En ese contexto, advierten que una restitución anticipada podría vaciar de contenido una eventual sentencia, especialmente en lo referido al decomiso o la reparación de las víctimas.
Otro de los puntos cuestionados es la reiteración de argumentos por parte del peticionante, sin aportar hechos nuevos. La supuesta compra del vehículo —mediante un boleto privado y un formulario 08— ya fue analizada y desestimada en resoluciones anteriores. Además, la querella señala inconsistencias en la operación, como el valor declarado del rodado, considerado muy por debajo del precio de mercado, y la continuidad de registros a nombre de terceros vinculados a la causa.
Finalmente, el escrito enfatiza el interés directo de las víctimas en la conservación del bien, al tratarse de un activo que podría integrar el patrimonio destinado a la reparación del daño. En esa línea, se remarca la función del decomiso no solo como sanción penal, sino también como herramienta de restitución y equilibrio frente a los perjuicios ocasionados.
Por todo ello, las querellas solicitaron al Tribunal que rechace el pedido de restitución y mantenga las medidas cautelares sobre el vehículo hasta que se dicte una sentencia definitiva.



