Raúl Jalil, en toda su alocución dejó claro que su prioridades no son los problemas que atraviesa la mayoría de sus comprovincianos, con una pobreza que alcanza casi al 50% de la población. Esto se debe al atraso en lo sueldos, claramente por debajo de la línea de pobreza, situación que se agrava en el interior de la provincia donde los sueldos son de indigencia. Quedó en evidencia la entrega de los bienes comunes (recursos naturales) a los capitales extranjeros, los cuales tienen vía libre para usar el agua (bien escaso) para la explotación del litio, en la zona de la puna, afectando a los pueblos originarios y al ecosistema locales. Esto se produce a cambio de fondos que integran un fideicomiso, que termina siendo usado para obras de infraestructura de las propias transnacionales.

Por otra parte, algo que llamó la atención es la insistencia con la caída de la natalidad, que según los dichos del gobernador es del 50%, para combatir ese fenómeno, plantea la elevacion de la asignación por hijo a $10000. Pero el dato político es, lo cual no sorprende, otro alineamiento con el gobierno de Milei-Villarruel y las iglesias, respecto a negar a las mujeres el derecho a la interrupción voluntaria del embarazo.

Su discurso se baso en loas al sector privado y la minería, a quien el gobierno brinda amplios subsidios, y remarcar el carácter dialoguista con el gobierno nacional. Llamativamente no hizo referencia a la ley de emergencia que está siendo discutida en la cámara de diputados, que es un ataque a los derechos de los trabajadores públicos catamarqueños, con regímenes de retiros voluntarios, que no son otra cosa que despidos encubiertos. Se suma, un enorme ajuste a la docencia, pues se intenta eliminar secciones por escuelas, quedando a la deriva muchos maestros y profesores.

Dato a destacar, es el impresionante operativo policial que se dio durante el acto, que cerró toda la plaza principal, para impedir las movilizaciones que se convocaron en reclamo de los trabajadores despedidos de VIALIDAD, una pequeña columna de la CGT y contra la movilización convocada por la Izquierda. Jalil y el UxP en la provincia sigue la recetas represivas de Bullrich.

El discurso del gobernador, se alinea con la política de hambre y ajuste a los trabajadores que está llevando adelante Milei.

La salida que planteamos desde el Partido Obrero, es combatirla en las calles organizando a los trabajadores en actividad, jubilados y desocupados para desarrollar un plan de lucha que nos lleve a una huelga general, para derrotar al gobierno nacional y su esbirro provincial.

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