El conflicto salarial en la provincia suma un nuevo capítulo. Docentes y trabajadores de la salud autoconvocados confirmaron movilizaciones para este miércoles 4 de marzo, en el marco de un escenario de creciente tensión con el Gobierno provincial y con la posibilidad de profundizar las medidas en articulación con otros sectores estatales.
Bajo la consigna “La lucha docente continúa y se profundiza”, los educadores convocaron a concentrarse a las 19 horas en la Plaza 25 de Agosto para marchar hacia la Plaza 25 de Mayo. El reclamo central es una recomposición que eleve el salario básico a $1.300.000. “No es un capricho, es justicia”, sostienen en el llamado difundido en redes sociales, donde además denuncian precarización salarial y advierten que no están dispuestos a resignar derechos.
Desde el espacio de Docentes Autoconvocados anticiparon que durante la jornada se debatirá la profundización del plan de lucha y la posibilidad de coordinar acciones con otros sectores en conflicto en la Capital. “Cada vez que quisieron ignorarnos, salimos a la calle. Y lo volvemos a hacer”, remarcan en su convocatoria, marcando un tono de confrontación directa con el Ejecutivo.
En paralelo, trabajadores de la salud autoconvocados también marcharán este miércoles bajo el lema “La salud de Catamarca en lucha”. La concentración está prevista para las 19 horas en Plaza La Estación. Entre los principales reclamos figuran la recomposición salarial, el pago en tiempo y forma de guardias, el pase a planta permanente de personal precarizado y el cumplimiento efectivo de la ley de carrera sanitaria.
El sector sanitario advierte que la crisis no solo afecta las condiciones laborales del personal, sino que repercute directamente en la calidad de atención a los pacientes del sistema público. En ese sentido, convocan a la comunidad a acompañar la movilización bajo la consigna “Defensa de la Salud Pública”.
La simultaneidad de ambas protestas expone un malestar transversal en áreas sensibles del Estado provincial. Educación y Salud, dos pilares estructurales de la administración pública, confluyen en reclamos salariales y laborales que, hasta el momento, no han encontrado respuestas satisfactorias.
El escenario abre interrogantes sobre la capacidad del Gobierno para contener el conflicto y evitar una escalada que derive en medidas más contundentes. Mientras tanto, la calle vuelve a posicionarse como el principal ámbito de disputa política y sindical en Catamarca.



