En el marco del debate por la regulación de la Plaza 25 de Mayo, la concejal Eleonora Sopaga presento una propuesta integral que busca ordenar el principal espacio público de San Fernando del Valle de Catamarca mediante reglas claras, previsibilidad y un criterio de estricta justicia con quienes trabajan a diario en el lugar. Frente a la iniciativa impulsada por el oficialismo, la edil sostuvo con firmeza que la reorganización de las ferias no puede traducirse en medidas arbitrarias ni en la perdida intempestiva de ingresos para decenas de familias que viven de la reventa de productos, sino en un esquema objetivo donde el mérito, la producción local y la transparencia reemplacen a la discrecionalidad política.
El planteo impulsado por la concejal Sopaga establece una distribución porcentual fija por Ordenanza para evitar que la burocracia decida a dedo la distribución de los puestos. La iniciativa destina un 70 por ciento de los espacios a artesanos y productores locales de elaboración propia con residencia en la Capital, resguardando la identidad cultural y el valor del trabajo autentico. Asimismo, contempla un 15 por ciento de cupo para la integración productiva con el interior provincial y reserva un 15 por ciento para los emprendedores dedicado a la reventa regulada. Bajo este criterio, se impide la expulsión automática de los comerciantes actuales, garantizando un proceso de regularización gradual, registral y transparente.
La propuesta abarca además el uso físico y la circulación dentro del paseo, disponiendo que los puestos se ubiquen prioritariamente sobre un solo lateral de los pasillos para resguardar la seguridad, la accesibilidad de personas con movilidad reducida y el libre paso peatonal. Además, se contempla la creación de un Registro Municipal de inscripción publica para que cada adjudicación responda a criterios objetivos y verificables ante contingencias o exceso de demanda.
Al referirse al espíritu de su iniciativa, la concejal Eleonora Sopaga destaco que ordenar la ciudad no significa dejar a la gente en la calle, sino fijar reglas de juego iguales para todos donde el esfuerzo sea respetado. Queremos una plaza cuidada, segura y turística, pero sobre todo justa, donde la prioridad sea el productor catamarqueño sin descuidar el sustento de las familias que diariamente trabajan de manera honesta, concluyo.



