El dirigente Daniel Lavatelli agitó el escenario político provincial con un duro pronunciamiento en redes sociales, en el que cuestionó con severidad a sectores de la oposición y avaló, al menos parcialmente, recientes declaraciones del intendente capitalino Gustavo Saadi.
“Al final tiene razón Gustavo Saadi”, lanzó Lavatelli, alineándose con la crítica hacia una dirigencia opositora que —según su mirada— prioriza la disputa electoral por sobre las urgencias sociales. En su mensaje, el dirigente apuntó contra lo que definió como una falta de propuestas concretas: “Están más preocupados por las elecciones, por repartirse cargos y sostener sus ambiciones políticas, que por dar respuestas reales a la gente”.
El posteo no se limitó a una crítica coyuntural, sino que también reabrió un debate estructural en la política catamarqueña: la postergada reforma constitucional. Lavatelli recordó que el oficialismo lleva “más de 10 años” mencionando la necesidad de avanzar en cambios institucionales —como la reelección indefinida o la implementación de Ficha Limpia—, pero sin haber impulsado una discusión de fondo. Sin embargo, en un giro argumental, cuestionó que ahora ciertos sectores opositores se suban a esa agenda, en sintonía con el gobierno nacional.
En ese punto, el dirigente endureció aún más su discurso al vincular la agenda política nacional con presuntos intentos de desviar la atención pública. Mencionó directamente a figuras centrales del oficialismo nacional como Javier Milei, Karina Milei, Luis Caputo y Manuel Adorni, sugiriendo que la discusión política se encuentra contaminada por disputas y escándalos que poco tienen que ver con las necesidades inmediatas de la ciudadanía.
El tono del mensaje fue escalando hacia una crítica más amplia del sistema político. Lavatelli describió a la oposición como “poco seria” y “fuera de órbita”, en una metáfora que buscó enfatizar la desconexión —según su visión— entre la dirigencia y la realidad social. “Estamos frente a una brutal crisis económica, donde la gente la está pasando mal, y ellos hacen una conferencia para hablar de las elecciones del otro año”, remarcó.
El cruce evidencia un escenario de creciente confrontación discursiva en la provincia, donde tanto oficialismo como oposición se disputan la narrativa en medio de un contexto económico adverso. En ese marco, las redes sociales vuelven a consolidarse como un campo central de la comunicación política, pero también como un espacio donde las simplificaciones, acusaciones y generalizaciones tienden a reemplazar los debates programáticos de fondo.
Mientras tanto, la sociedad catamarqueña observa con escepticismo un intercambio que, lejos de traducirse en soluciones concretas, parece profundizar la grieta política en un momento particularmente delicado.



