La reciente revelación sobre la intendenta de Valle Viejo, Susana Zenteno, quien se fue de vacaciones al caribe con su familia mientras afirmaba estar enferma, ha generado un gran malestar en la comunidad. La falta de transparencia y honestidad en su accionar es solo el reflejo de una gestión que ha demostrado ser inoperante y desconectada de las necesidades de la sociedad.
La decisión de Zenteno de no informar su salida y dejar el municipio acéfalo es un claro ejemplo de la falta de responsabilidad y compromiso con la función pública.
“La ausencia de liderazgo y la falta de planificación han generado un vacío de poder que afecta directamente a los habitantes de Valle Viejo”.
Pero esta no es la única problemática que enfrenta el departamento. La sociedad de Valle Viejo padece la inoperancia política de la gestión de Zenteno, que se traduce en sueldos de pobreza, falta de inversión en servicios básicos y una ciudad con muchas problemáticas sin resolver. Políticamente han generado un clima de desconfianza y frustración en la comunidad.
Hay que recordar, que semanas atrás, Zenteno nombró a su hija dentro del municipio, nombramiento que también abrió debate. Hoy la intendenta de Valle Viejo prioriza a su familia antes que, a los chacareros. Una política muy de manual.
En sus ultima declaraciones a un medio nacional, Zenteno sembró más dudas que certezas. La intendenta simplemente se excusó. Ni siquiera la defensa de sus laderos políticos, apaciguó la crisis ocasionada. A esta sociedad, ya no soporta que se defiendan lo indefendible.



